8 de septiembre de 2013
Te puedes ir si quieres
Una cuerda imaginaria tiene dos extremos: uno que me hace volver a ti y otro que te hace volver a mí.
4 de septiembre de 2013
Robot
Podría decir que al principio estaba algo reacia a encontrarme otra vez, pero se fue pasando y lo que quedó fue una llanura de emoción. Podría haber sido el magnífico paseo, pero tan solo fue una insípida vuelta por donde ya había caminado mil y una veces y que esta no sustituía a ninguna de las anteriores.
Podría haber sido también la conversación de mi vida, pero cuando alguna sombra se movía tenía la inseguridad de que ahí no pintaba nada.
Tendría que haber servido para algo, tampoco sé para qué, no sabía ni el porqué.
Ya no olía como antes, podía comprarlo con un ahora y solo me serviría para un probablemente mañana, si tengo ganas.
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