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16 de octubre de 2012

Mejor fuera que dentro



-...Volvamos a casa
- ¿Te refieres a esa atracción de feria en la que vivimos? “¡pasen y vean!¡ vean al ogro danzante!¡no temáis!¡el bicho no muerde!". Hace tiempo yo era un ogro y ahora soy el colega verde del bosque.
-De acuerdo, a lo mejor ya no eres… el ogro que eras antes, pero a lo mejor eso no es tan malo...
-¡Es imposible que puedas entenderlo! No eres una auténtica ogresa, has pasado media vida en un palacio
-Y la otra media encerrada en una torre
-Oye, yo lo único que quiero es que las cosas vuelvan a ser como antes, poder volver a los días en los que la gente me temía y yo disfrutaba de mis baños de lodo en paz; los días en los que yo hacía lo que quería y cuando me apetecía; los días en los que las cosas estaban en su sitio.
-Es decir, antes de que me rescataras de la fortaleza del dragón
-¡Exacto!
-Shrek tienes unos hijos preciosos, una esposa que te ama y amigos leales, Shrek, lo tienes todo, ¿por qué el único que no lo ve eres tú?

Shrek , felices para siempre


19 de julio de 2012

Almacén


Puedes plantearte la teoría, se necesita la teoría, pero después, al ponerlo en práctica, es donde ves los fallos, porque entran en juego muchas más cosas.
Mi teoría era perfecta, pero cojea de una pata, aunque con tres patas se sigue denominando mesa.


7 de junio de 2012

Dejar correr la mente hacia el Sur




Es lógico pensar, para los que me conozcan, que si me dejas en medio de cualquier sitio nunca sabría decirte dónde está el norte y el sur, ni el este y el oeste, claro. Pero ahora mismo sé que estoy caminando, sigo caminando, como siempre, pero hacia otro punto cardinal. Digamos que el Norte es frío, a mí me gusta eso y cuando coges un sitito acogedor no hay quién te mueva, porque piensas que el otro lado estará más fresquito; bien, pues estoy notando el calorcito del Sur, de ir caminando con mis Vans deportivas he pasado a unas chanclas veraniegas, y estas últimas no son buenas para andar,te terminan doliendo, además,  vas con el sol de frente, hacia un lugar cálido que, en un principio no me gustaba, como el verano, el verano es horrible, no te deja quitarte la piel, mientras que en el invierno te puedes poner todas las capas que quieras. Aunque no sé qué sería mejor, si morir de calor, asfixiándote, o morir de frío congelándote y quedándote dormido poco a poco tiritando. Y en el verano la piel está más bonita, más morena, en el invierno más blanca. Bien, por cada palabrería que pongo con metáforas me doy cuenta del nivel de realismo que puede llegar a tener, menos mal que son solo metáforas, sí. Matadme.





6 de abril de 2012

Vértigo




En mi desequilibrio mando yo. Siempre me han dicho que me gusta mandar. Tener todo bajo mi control. En mi desequilibrio mental mando yo. Y si te metes cuidado, puedes salir mal parado.
En mi desequilibrio sentimental mando, con suerte, yo, pero no solo yo me puedo caer, entra otro en juego. Juego. En el desequilibrio de mi juego quiero mandar yo, pero es un juego, quién sabe si no vendrá otro por detrás y perderé el equilibrio.


20 de febrero de 2012

Casas invertidas



Hace poco me dijeron que empecé la casa por el tejado. Curiosa de mí he buscado fotos.
La verdad es que es bastante original, no sé, si vives al revés, no piensas, solo notas como la sangre te sube a la cabeza.

Se desmoronó, al fin y al cabo, no soy ingeniera ni arquitecto. Ni tú tampoco, al parecer.

Y ahora, no sé por dónde empezar: si por la ventana, para dejar correr el aire y huir en cuanto pueda;  por las cuatro paredes, para decidirme o qué.... Lo único que no quiero es empezar por la puerta, y ver todo lo de dentro, no.


19 de febrero de 2012

Consecuencias


Un moratón en el pie, cuidado por donde pisas
una herida en el tobillo, siempre me sale salir con las mismas
dolor de rodilla, ¿rebajarse?¡nunca!
labio hinchado y doloroso, y no hablo en sentido pasional.


10 de enero de 2012

Dime que no



Tener un recuerdo que no tienes en realidad. De algo que ha ocurrido, pero no consigues saborear. En tres horas y que solo tengas flashes, como cuando haces una fotografía: pupilas dilatadas, viendo un poco tu alrededor y sin saber qué pose has puesto.
No sé si será la curiosidad. O el fijar ese recuerdo para quitarme esta sensación.
Aunque, probablemente sea algo más, sea la rabieta- la impaciencia por un leve motivo y que dura poco- de que esté ahí y tú no lo puedas coger. Podrías cogerlo, pero, he de admitir, que siempre he tenido complejo de Embrujada y me gusta mover las cosas con la mente hacia mí.


20 de diciembre de 2011

Noche B




Lo típico no me gusta. Lo normal me aburre. Lo lineal me desespera.  Lo directo me hace bostezar.
Por eso mismo mis pies recorren el camino de otra forma, por otro sendero. Un sendero con más ramas que impiden el camino, con menos agua y que si llegas al final, aunque con arañazos y sed, ves un gran paisaje desde lo alto, nunca detallado.
Ayer no fue así. No me gusta el otro sendero, la arena me intoxica.


5 de abril de 2011

Apariencias estrelladas


Paseaba sin saber donde pisaba, ya que no había ninguna farola, yo estaba caminando por la carretera alejándome de aquel pueblo sumido en el silencio. Tenía la sensación de que algo iba a ocurrir, al no ver nada parecía que ese paisaje escondía las más terribles criaturas, cosa estúpida, ya que esa misma mañana había paseado por ese mismo sitio y todo estaba en orden, pero al no ver, al no saber ciertamente lo que hay con tus propios ojos, ese miedo se apodera de ti.
Por fin logré sentarme, tumbarme más bien, y así ver ese gran cielo estrellado, despejado de cualquier contaminación lumínica. Ese cielo que no podemos alcanzar y que nos fascina tanto por esas pequeñas estrellas que lucen incesantemente.
De repente vi una rápida luz que iba de un extremo del cielo al otro, me hizo incorporarme y ponerme a pensar en un deseo, pero ya se había ido.
Casi le pido un deseo a una estrella fugaz, que en realidad es un trozo de roca que no tiene ninguna fuerza divina para concedermelo. Lo bonita que parece y lo que es en realidad...


Cuidar de las estrellas puede ser un buen castigo


3 de febrero de 2011

Papel Celo

Podría haber aceptado, me organizo y voy- caminaba cuesta arriba con las manos en los bolsillos del abrigo- claro... pero no, no me hubiese dado tiempo y por eso esa circunstancia me la han robado- miraba a la derecha y a la izquierda para cruzar- bueno, si lo puede hacer en cualquier parte...pero claro ahora yo lo sé, sé hasta la hora...- dudé el portal que era, vi a una vecina y muy amable me abrió la puerta del portal, entré al ascensor y esperé- ya está, ¿por qué me pongo así? si yo tengo más días...- se abrió la puerta y di la luz del pasillo, llamé al timbre y espere enfrente. Un chico joven me abrió sonriente- ¡maldita sensación! uy...¿y este quién es?.- Observé un poco el interior, no me sonaba esa casa...el chico tampoco...me eché las manos a la cara y le exclame - creo que me he equivocado- el chico se rió y me cerró la puerta.


Esto de ir pensando mil cosas aumenta mi gran despiste. Pero no puedo sacarme esta horrible sensación,¡maldita sea!.