26 de octubre de 2010

Terapia Pueblerina

La ciudad es acogedora. Pueden convivir muchos tipos de personas, con diferentes necesidades.
En la ciudad no te sientes solo, siempre tienes alrededor tuya gente.
Pitidos de coches que te despiertan de tu enajenación mental. La vecina de arriba que con sus zapatos te hace ver que no estás solo en el edificio. Teléfono, Internet, televisión...

Siempre está bien desconectar. Poder salir a la calle escuchando los pájaros para leer, tranquilamente. Tener a dos pasos el campo para disfrutar, ya que caminas y caminas y siempre ves algo nuevo, porque en cada época del año son diferentes esas flores.
No ver a nadie, y si lo ves, que no haga ningún ruido para poder pensar y adentrarte en tu soledad, que a veces es apetecible.

Nunca creí que echara de menos ir al pueblo, pero supongo que necesito esa soledad.Todos necesitamos esa soledad, para centrarnos en nosotros y no tener problemas ajenos que te impiden reflexionar sobre qué pasa por tu neurona derecha que tiene el puesto número 452 en tu cerebro.

Porque las circunstancias más descansadas son las más sonrientes...y esto está comprobado. Si vas a tu pueblo, sola, vuelves con ganas y relajada. 


24 de octubre de 2010

A veces deseraría ser Jigsaw



No sé si serán mis hormonas, el odio acumulado, o que el egoísmo y la mala leche se pega pero tengo unas ganas de matar, degollar, pegar, secuestrar en una habitación y someterles a una prueba para que vean que el mundo no está hecho a su medida, que la vida es injusta, que hay que ser menos caprichosos, que tienen que enfrentarse a las cosas de cara y también tengo ganas de gritar, gritar hasta quedarme sin voz....
tengo ganas de...de... ya no sé de que tengo ganas... mi rabia nubla mi vista.

19 de octubre de 2010

¡Eres un pajero, serás cerote!



Vale que me resbale con el calcetín que dejé el día anterior en el suelo.
Vale que no me de tiempo a desayunar.
Vale que en mi casa no funcione la calefacción y esté congelada.
Vale que el examen de biología me haya salido fatal.
Vale que a mi profesora de literatura le de por explicar los verbos, uno a uno, de un texto.
Vale que la gente se pase con sus comentarios y me haga sentir una fracasada.
Vale que esos comentarios se vuelvan a repetir.
Pero... ¡por qué diantres tiene que venir una mujer hablándonos de misiones y de Guatemala y meterme el dedo en la herida mientras que lo retuerce y yo contengo mis lágrimas!


Cada día estoy más convencida que somos cada uno nosotros mismos y nuestras circunstancias.
Sin esas circunstancias no nos afectaría nada de lo que pasa,porque mientras veía como mis compañeros se metían con lo que decía esa mujer yo estaba callada concentrada en no soltar esa lágrima.

17 de octubre de 2010

On/Off Mode



Estar en una misma habitación, estando en el mismo corro de baile, estando con los mismos... me hace sacar una faceta que yo no acciono, yo no pongo en funcionamiento ese mecanismo de vacío.
Ese botón de on se aprieta, automáticamente. Yo me doy cuenta, el susodicho se da cuenta, pero no es voluntario.
En estado de on me siento protegida, es una forma de defensa... 
Aún no he probado el estado de off, creo que bajaría la guardia y sería peor... además que como he dicho es automático, igual que lloramos sin querer para sentirnos mejor y llorar es automático, supongo que también será bueno esto.


Algunas veces te das cuenta lo que hace el cuerpo sin que tú le digas nada, solo para sentirnos mejor... eso espero.
Mientras tanto cuando esté en esa misma habitación mi circunstancia estará con el botón de on encendido y rojo, como una emergencia.

13 de octubre de 2010

¿Por qué humano y no pollo?



Todos somos diferentes.
Nuestros cromosomas guardan los filamentos de ADN, una molécula que encierra nuestro código genético.
Esta cinta de ADN está formada por nuestros genes, que encierra la clave de nuestra singularidad.
Son necesarios de 20 a 25 mil genes para formar un humano, más o menos los mismos que para formar un pollo.
Cada gen es responsable de un rasgo específico.Unos serán dominantes y otros se mantendrán ocultos.


Una persona puede ser agradable, cariñosa, cabezona, negativa, marimandona y ver la vida como un juego y diversión.
Pero no solo los genes juegan el papel de calificar a una persona, sino que los amigos, familiares y sociedad formarán a esa persona.
Puedes pasar de ser negativa a positiva: antes si tenías un problema se te venía todo encima pero ahora intentas animarte aunque tengas un problema. Ya que no te vas a torturar con lamentos.


Esto no significa que no tengas personalidad, sigues con tus ideales fundamentales pero los otros cambian, según tu supervivencia en la sociedad.
Si alguien es muy buena persona, todos acabarán aprovechándose de ella... por tanto, poco a poco aprenderá a mirar un poquito para ella y no ser tan generosa.
Hay otros que nunca cambian, por malos que sean: tú puedes ser impuntual y siempre llegar tarde que, aunque te echen la bronca, siempre vas a llegar tarde.


Por otro lado, hay características que no cambian, sino que aparecen sin más y antes no estaban. El ser orgullosa sale de ti, no es bueno para los demás por tanto no lo aprendes de ellos.
¿Estos serían genes ocultos que después salen a la luz?


Se podría llegar a una gran tesis con la biología, pero prefiero quedarme aquí. Me gusta más estudiar como los animales sobreviven sin estas facultades que tenemos los humanos para cambiar, sin saber como llegamos a ser como somos, y hacer daño a otra gente.






¿Quién dará la circunstancia que nos convierta en humanos y no en pollos, si se necesitan los mismos genes?

11 de octubre de 2010

Érase una vez...

El otro día vi Shrek Tercero.
Esta vez Shrek es el heredero de la corona. Él no quiere así que va en busca de otro heredero.
Mientras Encantador se alía con los malos de todos los cuentos para poder acabar con Shrek y ser el Rey de Muy muy lejano.


Y es que, hasta los malos de los cuentos quieren un final feliz.Como los buenos que :


quieren visitar a su abuela enferma para darle su cestita,
quieren soñar con que puedes volar en una alfombra mágica,
quieren ser sinceros,no decir mentiras,
quieren cuidar a sus 101 hijos,
quieren comer muchas chucherías,
quieren seguir siendo pequeños para seguir imaginando,
quieren una casa bien hecha para poder vivir.


Pero puede venir el lobo que te lleva por el camino más largo, el malo puede quitarte la lámpara mágica para no cumplir tus sueños, pueden mentirte y tú creertelo hasta que te das cuenta cuando le crece la nariz, robarte a tus cachorros para hacerse un abrigo, pueden atraerte con casas llenas de chucherías para luego darte la patada en el culo y meterte a la olla, perseguirte para que dejes de ser pequeño y afrontarte a las responsabilidades o que soplen tanto que te destruyan tu casa.


¿Los malos de los cuentos se merecen una segunda oportunidad?
En Shrek Tercero Encantador no se arrepiente de nada y sigue con su plan, aunque al final no se sale con la suya....pero, ¿y si se hubiese arrepentido?


Bueno... solo hace falta tiempo, pronto sacarán Shrek 4 y nos sacará de dudas... eso espero.


Porque cuando te acostumbras a las circunstancias llega el malo del cuento y te las cambia y te quedas tan confundida que no sabes si podrás comer perdices.





7 de octubre de 2010

De rencor hablamos

No me gusta ver la televisión, pero sí veo las series en Internet, y una de ellas es Física o Química.
Me hace gracia: tu hermano se mata en una moto por culpa del que, ahora, es el padre de tu hijo; estás súper pillada por tu amigo, que es gay, pero a la semana se te olvida y te vas con otro del que dices sentir algo muy especial; una idiota te encierra en el baño y provoca un incendio y ahora intentas que se adapte al grupo; ese que te drogó y por su culpa acabaste perdiendo la virginidad, sin saber con quien, ahora te cae bien e intentas que no le excluyan.

No me cabe en la cabeza...
Desde principio de curso tengo al lado a mi archienemigo: aquel que no se parece a mí, que es totalmente lo contrario a mí. Él se cree el dueño del mundo, superior, es un machista y, por tanto, piensa que las mujeres solo sirven para estar en casa, es un homófobo que no se acerca a un homosexual por si acaso le "encula", es un fuma porros y orgulloso de ello.
Hoy, un compañero me ha preguntado que ya que está a mi lado, por qué no me hablo con él, que por qué nos ignoramos.
¿Qué pasa?¿no existe el rencor?¿se me junta el odio, la exageración y el rencor y a los demás no?.

No creo ser capaz de ser como los de FoQ, que se perdonan todo, por muy jodido que se lo hayan puesto antes.
No.Aquí cada uno apechuga con sus acciones, y alguna se te puede perdonar pero... ser el antagonista de la historia de mi arrepentimiento de por vida ... eso no se puede perdonar, ni por todas las temporadas del mundo.


Porque las circunstancias del pasado también hacen daño en el presente y más si ese homínido cuya felicidad está en los porros se sienta a tu lado durante 6 horas cada mañana.

6 de octubre de 2010

Me sale por un oido y me vuelve a salir por el otro.

Ver un bonito paisaje.
Degustar un rico helado de trufa.
Oler tu colonia preferida.
Sentir la respiración en el cuello.
Y oír...escuchar...¿el qué?.

Cuando estamos en clase escuchamos a los profesores,y así aprendemos.
Cuando el médico nos dice qué tenemos, escuchamos para enterarnos.
Cuando la señora del metro habla, queremos escucharla para saber si me tengo que ir por otro camino...
¿y por qué a veces no escuchamos a los demás?.

Me he dado cuenta que somos tan egocéntricos que solo queremos que se nos escuche a nosotros: mi problema, mi anécdota, mi explicación...
Si aprendemos escuchando al profesor, si sabemos lo que tenemos cuando escuchamos al doctor, si nos informan de que mi línea está cortada y escucho, sé que ese camino no lo puedo coger... por tanto, también aprenderemos si escuchamos a los demás.
Podemos aprender a ver como es esa persona.Porque con sus anécdotas e historietas podemos saber lo que ha vivido; con sus explicaciones podemos saber cuánto sabe; si nos cuenta sus problemas sabemos qué le ocurre y si podemos ayudarle...

Y creía que esto ya se sabía, pero son tantas las personas que no escuchan que me repatea que no se den cuenta que así no van a ninguna parte porque, si no te das un poquito a los demás, nadie va a ser tan generoso de escucharte a ti y no decir nada acerca de sí mismo.


Y todo esto es porque en las circunstancias en las que me muevo ahora mismo me han hecho ver esto.Qué pena me da...

5 de octubre de 2010

I love you, London

Desde siempre he querido ir a Londres, no sé por qué me llama la atención.
Siempre me ha gustado el inglés y pasar frío.
Y desde pequeña tengo metido en la cabeza que, alguna vez en mi vida o varias, voy a ir a Londres.


Este verano de broma dijimos unos amigos y yo que íbamos a cometer la locura de irnos a Londres un día, de madrugada, y volver al día siguiente por la noche diciendo a nuestros padres "pues esta tarde me he ido a Londres, mira tú".
A finales de verano un amigo de mi hermana se fue a Londres y yo le dije "la próxima vez me llevas en tu maleta" a lo que respondió "la próxima vez te vienes de acompañante y punto".
El otro día en una broma familiar le dije a mi madre que cuidaba a mi hermana más que a mí y me respondió " es que la tengo que hacer la pelota, porque como ella va a vivir aquí y tú te vas a ir a vivir a Londres".
Ayer, en un programa de televisión llamado "Madrileños por el mundo" sacaron gente de Madrid en Londres, mi padre desde el salón me dijo " Mira, Londres. Ven a verlo corre".
Hoy, nos han dicho que le viaje de fin de curso en el Junio y que se están barajando las posibilidades de ir a París, Praga y.. Londres.

No sé si son señales divinas o que al tener ganas ir estoy más atenta de la palabra "Londres" , pero ahora si que estoy segurísima que Londres no me lo pierdo por ninguna circunstancia del mundo.



4 de octubre de 2010

Mi cuata

Corre, ve y mira las carpetas de fotografías que tienes de hace varios años.¿Te recuerdas?.
No digo que si te acuerdas de ese momento, sino que si te acuerdas de ti misma, como eras.
Eras, porque ya no eres así. Claro... vas madurando, se supone.


Yo si que he visto esas carpetas de fotos y me he dado cuenta de lo simpática y agradable que era. Como me gustaba hacer amigos con las bromas y la locura. Como no me importaba expresar lo que sentía y, por tanto, era más cariñosa.
Llegué a la carpeta donde salía una chica rubia. Una de esas amigas que conocí así, con la locura, la simpatía y el cariño.Ella era mi mejor amiga, y se lo dije. Yo la quería, y se lo dije.


Pero esa chica salía en un año de mis carpetas y después desapareció.
Desapareció de mi vida sin dar explicaciones, y al cabo de un tiempo volvió pero sólo para hacerme ver lo bien que le iba la vida, sin mí.
Ella tiene una carpeta de fotos sin mí, y tiene miles de carpetas con otra chica a la que quiere, a la que necesita, a la que cuenta sus problemas, en la que confía...
¿Por qué no soy yo esa chica?


Por esto, y algunas cosas más, hace un tiempo tomé  la decisión de no abrirme tanto a mis amigos, a ver si al decirle que le quiero se va a ir con otra que no soy yo y mientras me quede yo con la esperanza de que algún día me eche de menos.


 


Las circunstancias de la vida cambian, pero a veces se echan de menos, ¿no?

3 de octubre de 2010

Que viene y va

Vuelco a tu estómago. Él te habla.
Hace 9 meses que pasó, hace 8 meses estaba yo deseosa de que me hablara. Hace 8 meses miraba la lista de contactos y su nombre destacaba frente a los demás nombres.
Hace 5 meses me le encontré, fue verle y no saber donde meterme. Hacerme la loca para no saludarle, pero él si me vio y nos saludamos... fueron unos segundos pero me fijé en todos los detalles.
Y después, de cuando en cuando, él me habla. Mi estómago me hace cosquillas y se me pone una tonta sonrisa en la cara.

Su nombre no sobresale ya tanto de la lista de contactos, pero mi sonrisa se pone en mi cara con la esperanza de que me diga algo bonito, de que me diga de verle, de que me toque, de que volvamos a hablar como antes.
Pero él se va, y se despide con un " hasta la próxima y que te sorprenda igual que esta ". No sé si lo hará para sorprenderme o para que, cada vez que lo haga, me ponga a contar los meses que han pasado desde que me despertó a las 7 de la mañana para que viera como estaba nevando...


Vaya circunstancia más tontorrona se me pone en un momento...



Te conocí un día de enero con la luna en mi nariz.
Y como vi que eras sincero, en tus ojos me perdí.
Qué torpe distracción y qué dulce sensación