Me hace gracia: tu hermano se mata en una moto por culpa del que, ahora, es el padre de tu hijo; estás súper pillada por tu amigo, que es gay, pero a la semana se te olvida y te vas con otro del que dices sentir algo muy especial; una idiota te encierra en el baño y provoca un incendio y ahora intentas que se adapte al grupo; ese que te drogó y por su culpa acabaste perdiendo la virginidad, sin saber con quien, ahora te cae bien e intentas que no le excluyan.
No me cabe en la cabeza...
Desde principio de curso tengo al lado a mi archienemigo: aquel que no se parece a mí, que es totalmente lo contrario a mí. Él se cree el dueño del mundo, superior, es un machista y, por tanto, piensa que las mujeres solo sirven para estar en casa, es un homófobo que no se acerca a un homosexual por si acaso le "encula", es un fuma porros y orgulloso de ello.
Hoy, un compañero me ha preguntado que ya que está a mi lado, por qué no me hablo con él, que por qué nos ignoramos.
¿Qué pasa?¿no existe el rencor?¿se me junta el odio, la exageración y el rencor y a los demás no?.
No creo ser capaz de ser como los de FoQ, que se perdonan todo, por muy jodido que se lo hayan puesto antes.
No.Aquí cada uno apechuga con sus acciones, y alguna se te puede perdonar pero... ser el antagonista de la historia de mi arrepentimiento de por vida ... eso no se puede perdonar, ni por todas las temporadas del mundo.
Porque las circunstancias del pasado también hacen daño en el presente y más si ese homínido cuya felicidad está en los porros se sienta a tu lado durante 6 horas cada mañana.
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