-Me da pena la gente que se autodeprime.
-Te recuerdo que tú antes,querida amiga, eras así.
-Sí, yo era de muchas formas, pero se aprenden de las situaciones. Para qué te vas a joder a ti mismo, para eso ya están los demás, prefiero salir, sonreír no porque eso es más difícil, pero mirar la vida con buenos ojos.
-La vida no está para cometer locuras, debemos ser serenos y comportarnos como humanos con tareas, no como un saltimbanqui riéndose de la vida,tenemos una edad.
-Es cierto. No hay que desgastarla, pero tampoco tener 60 años a los 20, así morirás a los 40.
-Solo soy precavido e intento ordenar todo como es debido.
-Te prefería con 17 años.
-Eso ya pasó.
-Lo sé, por eso dejé de hablarte, dar un gran paso hacia el siguiente escalón para ver el mundo desde arriba.Saltar para sentir el aire con un grito de emoción no es fácil cuando alguien te agarra por detrás de la chaqueta.
-Quien te agarraba de la chaqueta era la razón que tenías antes de cambiar.
-¿Sabes? estoy orgullosísima de mí misma en este tema, de lo que no estoy orgullosa es de compartir tantas cosas contigo que no han servido para nada.
-Sirvieron en su momento, cuando eras una chica especial de verdad.
-Lo sigo siendo, pero el tú de ahora no me conoce, porque eres como un periodista que con una imagen que sale en la revista, que saca todas las historias descabelladas, y ni te preocupas de hacer una entrevista, porque saldría demasiado caro.
-Sí, no podría comprar tanta estupidez.
-¡Pues entonces dime qué hiciste para comprar la tuya!.