31 de diciembre de 2010

Bye Bye 2010

Me gusta la forma que despido esta vez el año. Yendo a un concierto de Fito.

Porque soy todo lo que me pasa. Todo lo que me ha pasado este año me sirve para el próximo.  Así que describiré mi año como lo haría Fito: ¿quieres ver el mundo? Mira, está debajo de tus pies:

Despidiendo el 2009 con una gran fiesta y empezando el 2010 con el pie derecho. Con los de siempre y con algunos nuevos:
-Las de siempre en nuestro centro de reuniones para marujear, aconsejar y no parar de reír. Haciendo vídeos para los 18 años de cada una, para que sean más especiales. Disfrazándonos para pasar la tarde de forma diferente.  A veces de lámpara, otras de sirena y otras de niña diabólica.
-Con otros saliendo de fiesta y conociendo diferentes formas de formar un grupo. Consiguiendo confianza con algunos en concreto.
-Junto a los de toda la vida, afianzando más aun la amistad con los que siempre han estado ahí para sacarte más que una sonrisa, una carcajada.
-Pasando en un pequeño pueblo una semana santa con dos chicas increíbles llena de fotografías de lugares nuevos cada año.
-Teniendo un precioso día de descanso, durmiendo en Madrid y despertando en Valencia para ver un maravilloso amanecer junto a tu hermana, más que familia, amiga.

Y terminando el 2010 con una semana en la cual he pasado tiempo con cada persona especial nombrada ahí arriba. Bien viendo una película todos juntos, o pasando una mañana en el Retiro, caminando por Madrid, compartiendo un concierto o… una Nochevieja que espero que el año que viene la recuerde con entusiasmo.


Así que aunque un día tuerzas una esquina y te tuerzas tú también, tienes todos estos momentos para seguir pasito a pasito buscando el equilibrio.
Y, aunque parezca mentira, estoy terminando el año como lo terminé el anterior: perdiendo la cabeza pero no el sombrero . Aunque cuidado con perder la cabeza, ya que siempre nos interesa lo que está prohibido y a veces nos puede obligar a pedir a la primavera que nos cure el invierno.

Espero este año 2011 con el corazón siempre loco por vivir y viviendo con intensidad cualquier motivo o sensación.


¡FELIZ AÑO NUEVO!






26 de diciembre de 2010

¡Vete ya!

Ojalá pudiera borrar esa odiosa palabra del diccionario.
"Pesada", ¿que se cree calificándome? lo odio, lo odio, lo odio, ¡déjame y vete lejos!.

24 de diciembre de 2010

Norte, Este, Habla o Calla



Entre el ajetreo de la gente haciendo las compras de navidad, he visto una brújula.
La he cogido y he visto el precio: tres euros. Algo tan importante, que te sitúa en un espacio, que te orienta, cuesta tres euros.
No habrá veces que me he perdido por buscar en lo desconocido... me he perdido y me he quedado sin saber hacia donde dar el paso. Me quedo paralizada sin saber qué hacer, porque soy demasiado poco valiente como para dar un paso firme.
Tengo miedo de avanzar y caer en un precipicio, haciéndome daño. Pero si me quedo parada, no podré ver hermosos paisajes donde respirar aire puro, o peor, me quedaré sin saber dónde está la salida.


Ojalá la brújula que necesito costara tres euros.



Una cuchara sopera, por favor.

Circunstancias familiares: mi padre no es nada cariñoso, mi madre lo es pero no excesivamente y con mi hermana me tenía que pelear para darle un beso bien dado.
Todo ello, y mucho más, me ha hecho tener el concepto de beso como algo especial.
  •  Los indios, para saludar, levantan la palma de su mano derecha.
  • En Estados Unidos, las personas acostumbran saludar con un apretón de manos, solo utilizan el beso en la mejilla cuando se trata de sus parejas.
  • En Bélgica, Alemania, Suiza y Holanda lo normal es dar tres besos, empezando por la derecha, aunque en ésta última, Holanda, también existe la tradición de dar un pequeño beso en la boca entre los hombres y mujeres conocidos.
  • En algunas tribus de África, al Norte de Malawi (pueblo de los Ngá), tienen una forma más peculiar, los hombres se saludan sacudiendo el miembro viril del contrario.
  • Y en España el saludo se manifiesta con los dos besos en la mejilla.Sí, dos besos que más bien son juntar dos mejillas y soltar un pequeño sonido al aire.

    No sé si romperé la tradición pero los besos, al igual que los abrazos, son más que un saludo.
    Tiene que salir de ti en el momento, y si este momento es muy de vez en cuando, cuando lo des hará más ilusión. Aunque siendo así de estricta no me doy cuenta lo que necesita la otra persona. No sabía que un beso pudiera ser tan deseable a veces, como si tuvieras un magnífico helado de chocolate con nata enfrente tuya. Algunos tienen la facilidad de zampárselo en el momento, y otros esperan a que le traigan la cuchara con las galletitas.
     Y como cual puerta cerrada, que de vez en cuando te deja pasar, me he puesto el candado yo misma y no soy yo quien tiene la llave.


    Aunque me parece fascinante los esquimales, uniendo sus naricillas, o con el beso mariposa, juntando las pestañas uno con el otro . ¿Cómo lo aguantarán?.



    19 de diciembre de 2010

    Peligros en el fondo del mar



    En el mar, una tortuga nadaba felizmente por esas álgidas aguas. Se llamaba Churumbel y siempre quería aventurarse en alguna excursión por ese gran mundo azul, pero sabía los peligros que conllevaba eso, ya que los tiburones rondaban por allí. En cualquier parte, con sigilo.
    Churumbel una mañana salió de su casa con su mochila y ,sin miedo, fue avanzando por allí. Vio algas de muchos colores, peces de todos los tamaños, observó con detenimiento las estrellas de mar... pero notaba que algo le seguía. Era una sombra a lo lejos, alargada. No miró hacia atrás, siguió con miedo en los ojos y con una banda sonora dentro de su cabeza que todos conocemos: " chanchanchanchan".


    Tiburón se acercó a su altura, a su lado y mantuvieron una conversación:
    -Hola pequeña tortuguita-le sonrió con sus perfectos dientes.
    -Buenos días... ¿qué...qué tal?- le temblaba la voz
    -Bien, respirando las nuevas corrientes marinas de la mañana.
    -Ah...qué..qué bien ja ja
    -El otro día te vi por aquí, y por eso he venido, para hablar contigo. Estoy aquí por ti
    -Oh, es que me gusta ver estos paisajes- no sabía qué otra cosa contestarle.
    -Y a mí, pero más si estás tú- se quedó mirándola
    Churumbel se quedó perpleja. ¡Un tiburón amable!.
    Nadaron y nadaron, y siguieron nadando, contándose aventuras y riéndose.
    -Bueno, me tengo que ir a casa, es tarde y mis padres se van a preocupar- ya tranquila dijo Churumbel.
    -Me lo he pasado muy bien contigo, espero verte otro día porque me apetecería mucho.
    - Ja ja ja, ¡muy bien!, ¡hasta pronto!.

    La vuelta a casa de Churumbel era larga. Mientras que sabía perfectamente dónde se dirigía pensaba: ¿puede ser cierto?,¿hay tiburones así?, no...no puede ser, intenta ser amable y que vuelva otro día para tenerme a punto de alga y comerme...pero, un tiburón no se rebajaría a decir esas cosas...¡ y menos que se lo ha pasado bien! son fríos. Pero también calculadores... sí, no debería creerme nada de lo que me ha dicho, pero ¡ no le voy a dejar tirado!,¡ yo quiero un acompañante para mis aventuras!...


    -Hola papá, hola mamá, me voy a la cama...



    18 de diciembre de 2010

    Hasta aquí




    Sentirte a gusto es genial. No te das cuenta... todo sale de ti con fluidez. 
    Si no eres tú, si estás callada, si no tienes ganas ni de bailar, cuando es algo que te encanta, es que algo va mal...
    pero no encuentro el remedio para tener esa  agusteza, por así llamarlo.


    15 de diciembre de 2010

    ¿Y vivieron felices?

    Hace poco vi Shrek Tercero, y me pregunté que si, por algún causal, Encantador se hubiese arrepentido, ¿qué habría hecho Shrek?.
    Bueno, lo dejé aparte. Hoy, no sé por qué,  he decidido ver Shrek 4.


    Esta vez, Shrek vivía su feliz cuento. Todo era perfecto, pero él no lo veía. Por lo tanto acudió a un pequeño hombrecillo que le hizo firmar un contrato por el cual iba a pasar un día como el ogro que era: asustando y alejado de esa vida tan perfecta de la que se había cansado.
    Cuando vio que en esa realidad no estaba Fiona, quería volver a su vida normal, pero no podía ya que el contrato tenía letra pequeña, que arrepentirse no servía de mucho.
    Shrek ve que su vida era perfecta y que no se había dado cuenta de lo que tenía hasta que lo había perdido.


    Qué irónico. No sabes qué realidad es mejor hasta que no la vives. Vivir la realidad en la que todo era perfecto, aunque tenía sus vaivenes, y después, por arte de magia, cagarla en algo y que esa realidad perfecta se vaya al garete.
    Pero mi cuento no acaba como Shrek, no vuelve a la realidad perfecta.
    Aunque sí que hay algo en común entre la película y mi cuento: en ninguna de los dos sale Encantador.

    13 de diciembre de 2010

    Dale al play

    Se me ha metido una canción en la cabeza, y no hago más que darle al play para reproducirla. Casi me la sé, y eso que está en otro idioma...
    Play, repetir y repetir.
    Puede ser que también repitamos momentos, circunstancias. Cosas que hace un año hiciste igual, y piensas que estás en una especie de paramnesia. Pero esto tiene algo bueno, igual que a base de repetir el mismo ejercicio de matemáticas, después de haberlo explicado el profesor en la pizarra, te sale por arte de magia. Repetir algo ya vivido te da ventajas a la hora de no caer en el mismo error, de aprovecharlo y de saber qué papel te toca jugar.
    Aunque, por otra parte, tiene algo malo: ya no es inesperado, ya te conoces todos los secretos que antes te hacían sentir especial... como en las segundas partes de las películas, pierden su gracia y como se dice "Segundas partes nunca fueron buenas".


    Parece ser que a base de repeticiones aprendemos, aunque no siempre encontramos la solución dándole al play , algo inesperado habrá que nos haga querer pulsar el stop...



    12 de diciembre de 2010

    Arisca

    No me acordaba de ese olor. Ni de esa sensación.
    Te puede sorprender lo que te puedes divertir recordando cosas con alguien, cuando lo haces sola puede llegar a ser frustrante, así no.

    11 de diciembre de 2010

    Placeres de la vida.


    Se verá típica la serie "Sexo en Nueva York": chicas alrededor de comida hablando de las cosas tan complicadas que les ocurren, con las hormonas revueltas y un toque cómico entre tema y tema.

    Y qué bien sienta eso.



    8 de diciembre de 2010

    Cuero+ moto= babas



    Mientras sigan sacando películas en las que un tío duro que lleva una chupa de cuero encima de una camiseta de tirantes que nos hace ver sus musculosos brazos y  vaqueros que le marcan su redondeado culo, tenga corazón y haga cosas por ti por las cuales se te caigan las bragas, seguiremos siendo tontas y nos fijaremos en los tipos más cabrones del mundo, dejando de lado a los más tímidos y buenazos.


    Y es que nos interesa porque está prohibido, porque nos puede hacer daño y nos gusta correr riesgos. 



    1 de diciembre de 2010

    Mirando las nubes, viendo perspectivas.

    Un día conocí a un hombre que se tumbaba en el campo a observar nubes. Pasaban grandes,pequeñas, trozos de ellas, algunas más deprisa, otras más lentas.
    Él miraba esas formas y las interpretaba. Veía mil cosas relacionadas... como si las nubes le contaran una historia, un sueño. Un sueño en el cielo, allí donde él no podía llegar.
    Curiosa de mí, un día lo probé: Me tumbé en ese césped y observé, detenidamente ,cada nube que me pasaba por encima. Vi una nube rara. Le dije que era un espantoso tiburón, él me dijo que veía un avión hacía NY. 
    Dos personas mirando lo mismo, con diferentes opiniones tan opuestas.


    Será que queremos ver lo que cada uno cree mejor, pero... aunque se cambien las palabras siempre es igual la realidad.





    30 de noviembre de 2010

    Camino empedrado de minutos,horas y segundos.



    Me he dado cuenta la cantidad de horas que tiene un día.
    Y no me he dado cuenta porque las haya contado, no, tengo mejores cosas que hacer.
    Me he dado cuenta porque te puedes pasar horas despertándote, ya que tu mente está en la cama. Horas escuchando a gente que te dicen cosas que no te incumben. Horas callada, escuchando las tonterías que puede llegar a decir la gente, sin tener ni idea. Horas pensando qué estás haciendo, y por qué se te da tan mal.
    Me paso muchas horas arañando mi autoestima, y otros ayudándome.
    Pero después de pasarme así horas, ha llegado una hora en la cual he sacado una cosa que se me da bien, mira tú por donde.


    Me he dado cuenta, una vez más, de que consigo lo que quiero sin levantar sospechas de que eso es lo que realmente busco. Estoy orgullosa, pero... es un poco extraño,que consigo lo que quiero cuando más difícil es, cuando depende de otra persona, mientras que cuando depende de mi misma, no consigo tan buenos resultados.

    29 de noviembre de 2010

    Toc toc, soy Ingrid.

    Esta es la historia de una chica que cuando cerraba los ojos creía que el mundo ya no la podía ver.
    Y como quien traspasa a otra dimensión, más allá de la luz y de sus sombras, en su propia oscuridad, lejos de toda las miradas, aparecía un gato solitario que vivía en un cerro.
    En la densa negrura de sus pensamientos  los ojos del gato eran como faros en la noche que la protegían de su cara más oculta.
    Todo el mundo pensaba que era fuerte, pero en realidad era frágil.


    Ingrid odiaba las puertas.

    No sé que me da más miedo: saber que Ingrid existe, aunque sea un personaje ficticio, o no comprenderla del todo... y eso que es producto de mi imaginación... 

    27 de noviembre de 2010

    Mucha mierda ;)



    Si buscas, encuentras.
    Está bien volverte sola, andando sin compañía, de vez en cuando, pero también tiene su parte mala: tienes más tiempo para pensar. 
    Empiezas por un pensamiento, lo relacionas y pasas por algún sitio en el que hayas vivido algo y después de esto te acuerdas. Al acordarte lo buscas, lo buscas y todo se te parece. Y, de vez en cuando, lo encuentras.


    Llevo tres días diciendo la misma frase "tengo muy mala suerte".
    Basta con que no quieras ver a alguien, como para que a esa fiesta que vas a ir, también vaya.
    Basta que estés mal con una persona y os rehuyáis para que te la pongan al lado 6 horas.
    Basta que lo busques, con deseo, para que te lo encuentres. Sí, esta última también es mala suerte, porque una cosa es lo que se quiere y otra lo que se necesita.


    Aun no he decidido si creer en la suerte, transformada en un trébol de cuatro hojas en mi monedero, pero lo que sí sé es que, según las circunstancias, tenemos o no mala suerte. Si estuviera encantada de ver a ese alguien, tendría buena suerte al encontrarmele en esa fiesta.
    Si no estuviera mal con esa persona, estaría feliz al estar a su lado 6 horas.
    Si...


    ¡A la porra la suerte!

    23 de noviembre de 2010

    Perfectamente sorprendida



    Es curioso, pensaba que perfecto era aquello que tiene el mayor grado posible en todo, bueno...en casi todo.
    Pensaba que era aquello que no se podría mejorar, que todo lo hacía bien.
    No me va la perfección. Soy despistada, hasta tal punto de lavarme el pelo con suavizante y no con champú, de irme hasta un sitio para luego pararme a pensar que ese día cerraban. Soy enfadica, hasta por cosas que luego me resultan estúpidas e inútiles, pero como ya he empezado el enfado...lo termino. No me salen las cosas bien, no creo que nada se me de bien.
    Conclusión: la perfección no pega conmigo.


    Esto es lo que dije ayer, hasta que hoy he visto en la RAE la segunda definición de perfecto: "Que posee el grado máximo de una determinada cualidad o defecto".
    Puedo ser perfecta en el despiste que me caracteriza.


    Hoy, mi circunstancia se sorprende,se traga las palabras y se replantea las cosas que ayer dijo.

    21 de noviembre de 2010

    Con la lucecita que ilumina los sueños locos...



    Me podría tirar toda la mañana en la cama.
    Tu persiana bajada, creyéndote que aún es de noche. Arropada hasta los ojos. 
    Si sacas un pie te das cuenta de lo calentita que estás ahí dentro, y que si sales ya no lo estarás.


    Cuando suena el despertador, tú lo paras y vuelves a cerrar los ojos. Aunque suene 3 veces el despertador, te vuelves a dormir. Esos momentos en los que no estás despierta, y tampoco profundamente dormida y puedes cerrar los ojos y seguir con el sueño que dejaste.
    Ese sueño donde no está Platón ni Aristóteles, ni siquiera la Riboflavina, donde no existen los límites cuando tienden a infinito...

    19 de noviembre de 2010

    Para lo que da un anuncio...

    Acabo de ver el anuncio de la nueva camiseta de la selección española. Xavi Alonso, Llorente y Villa se acercan a la cámara, se paran y a la vez dicen "esta camiseta ya es historia" y se la quitan.

    ¿La primera diferencia entre hombres y mujeres es el sexo?¡que va!.

    Observad en ese anuncio,vuestras casas, en los vestuarios, en la calle...¡donde sea!, cómo se quitan las camisetas los hombres y cómo las mujeres.
    Una mujer con cuidado cruza sus brazos, coge la camiseta de abajo y poco a poco la va subiendo por su cuerpo hasta llegar a la cabeza donde estira los brazos, y poco a poco los descruza.
    Un hombre, coge el cuello de la susodicha camiseta tira, estira los brazos y la camiseta se desliza por el cuerpo, y así se quita la camiseta.

    Tú dile a un hombre que se la quite como una mujer, a ver si puede.
    Yo,mujer, por más que me he quitado la camiseta de mil formas para comprobar las tendencias de los seres humanos, no he conseguido hacerme con la forma que tienen los hombres de quitarse la camiseta.

    Ahora, que si entramos en el tema de cómo nos quitamos el jersey podemos morir, y yo pareceré más estúpida siguiendo los pasos para quitarme el jersey y quedarme congelada con el frío que hace.

    18 de noviembre de 2010

    Todo o nada se reduce en una alborada


    Ese día mi color preferido era el azul. 
    Me gustaba el color azul del cielo. El color azul del mar. El color azul de sus ojos.
    Todo lo tenía azul. Si tenía que pintar algo, sería de color azul.
    Mi armario estaba lleno de camisetas, sudaderas, pantalones azules.
    Si iba a una tienda y me tenía que comprar algo, la vista me llevaba al color azul.

    Hoy, mi color preferido es el morado.
    Me gusta el color morado de las berenjenas. El color morado como la lila o el lirio morado. El color, ¿de qué ojos?.


    Una noche te duermes pensando en aquella cosa y a la mañana siguiente pasa por tu lado y ni os dirigís la mirada.


    15 de noviembre de 2010

    La estúpida Guerra.

    Odiaba discutir con ella. Era cabezona, orgullosa y nunca podía equivocarse.
    ¡Qué coincidencia, él era igual!.
    Aaron siempre decía que ese orgullo le mantenía fuerte, que esa cabezonería le hacía salirse con la suya y que siempre tenía razón, por lo tanto, si discutía era por algo necesario. Pero se encontró con ella, igual en todos esos ámbitos, y lo odiaba. Odiaba que fuera tan cabezona y que no pudiera entrar en razón sobre lo que había hecho mal. Odiaba que fuera capaz de aguantar igual que él sin hablarla, sin ir detrás para solucionar las cosas. 
    ¿Qué hizo? Mantenerse igual. Esta estúpida guerra, en la cual nadie salía ganando y cuyo inicio ya se le había olvidado, seguía en pie por un simple hecho de fuerza. Pero en fin, las guerras siempre son estúpidas,¿no?.


    Se podría decir que nuestro carácter nos hace meternos en problemas, pero es nuestro orgullo el que nos mantiene en ellos.

    13 de noviembre de 2010

    Heridas Infecciosas

    Dicen que el tiempo cura las heridas. Qué equivocados están quienes lo dicen.
    Si te haces una herida, no la curas y la dejas pasar, esa herida se pudre. Todo lo feo se queda adentro.
    Un buen día, te vuelves a caer en esa misma rodilla y abres esa herida.
    Hasta que no la desinfectes y la cures, la eches mercromina, soples, llores y te la tapes, no se va a curar.

    Una vez, me hice una herida. No la curé y volvió, pero seguí sin desinfectarla.
    Cada vez que me doy en esa misma herida no la miro, me duele y creo no poder hacer nada.
    He tomado la decisión de abrírmela yo, enfrentarme al dolor cara a cara, sin llamar a un médico.
    Creí estar decidida, hasta que el dolor llamó a mi teléfono. Como una tonta me quedé enfrente de él sin saber cómo responder. A la segunda llamada lo cogí.
    Tenía una voz familiar, algo que me hacía estar callada, pensarme las cosas antes de decirlas, estar seria y tener ganas de que esa conversación se acabara ya.

    Si no aguanto una simple llamada telefónica, ¿podré mirar la herida sin desmayarme por la sangre?.

    12 de noviembre de 2010

    ¡Sopresa!, ¡20 minutos perdidos!


    Un huevo kinder, esa merienda que nos gustaba a todos. Aunque fueran dos trozos de chocolate, nos entreteníamos con el juguete de dentro. 
    Agitabas el huevo para elegir cual te quedabas. Cuando lo abrías lo hacías con ilusión, después lo dejabas encima de la mesa porque no le encontrabas utilidad y tu madre lo tiraba o lo ponía en la estantería.

    Te das cuenta que te haces mayor cuando lo ves en la tienda y te lo compras, ya que hace mucho que no lo comías. No lo agitas. Lo abres y tardas 20 minutos en hacer el puñetero muñequito que antes tardabas 10 segundos en construir. Y después lo miras con orgullo, dejándolo encima de la mesa por si acaso se rompe y destrozas esos minutos de esfuerzo.

    Ahora sé que no sirvo para arquitecta.

    10 de noviembre de 2010

    Suprimir, sí... bueno no

    Amigos y amigas:
    ¿ Tenéis un mal recuerdo?, ¿ teméis algo que haya ocurrido y que pueda volver a suceder? o, simplemente, ¿ queréis borrar a esa persona que te tortura hasta en los sueños?.
    ¡No esperéis más!.


    "Investigadores de la Escuela Médica de la Universidad Johns Hopkins y del Instituto Médico Howard Hughes, en Estados Unidos, han descubierto que eliminando ciertas proteínas de la región del cerebro responsable de recordar los temores, se pueden borrar de manera permanente los recuerdos traumáticos."


    Ya no digáis: "ojalá pudiera borrar mis recuerdos", puede ser que se cumpla.
    Todos hemos formulado esa petición en nuestra cabeza, pero... no pienso que sea bueno para nosotros.
    Sí, pasaste un mal rato. Sí, si te olvidas de él no entraría en tus sueños. Sí, si no hubieses vivido esa situación nunca te acordarías ,en un momento dado, de lo que hiciste.
    Pero...¿ y qué pasa con lo que aprendimos?, ¿los momentos buenos?.
    Si eliminas la parte mala, eliminarías la parte buena. La parte buena de ese mal rato que ahora cuentas a carcajadas. La parte buena de lo que supuso caminar con él. La parte buena, ¿hay una parte buena en algo de lo que te arrepentirás siempre? Sí, no lo dudes. Has aprendido a no cometer el mismo error.


    Menos mal que este gran descubrimiento irá destinado a otro tipo de personas que lo necesitan. Y no adolescentes inmaduros que piensan que sus problemas podrían acabar con el mundo y necesitan borrar recuerdos. Recuerdos,cosas que pertenecen a sus circunstancias de la vida.



    9 de noviembre de 2010

    Si algo puede salir mal, saldrá mal.



    Me gusta tener organizadas las cosas. Saber que dentro de dos días tengo que hacer esto, a esta hora y en este lugar.
    No sé si es manía o lógica. Si te organizas y planeas las cosas con anterioridad, pueden salir según lo previsto.
    Yo quiero ir a un sitio, si lo planeo para un día, que no sea ese mismo o el siguiente, seguro que sale.  Si esa misma tarde me pongo a pensar lo que me apetece hacer, al final acabo haciendo lo mismo de siempre, que me puede gustar, pero está bien sorprenderte a ti mismo de vez en cuando.


    Pero, por otra parte, si planeas algo, no solo depende de ti... y no va a salir como tú lo estás imaginando,no.
    Según una de las muchas leyes de Murphy: Nada sale tal y como está previsto.
    Dependes de personas, vaya faena. 
    Si haces un plan con los amigos: una no podrá, a otra no le gustará, otra lo aceptará pero se irá más pronto, otra dirá que tiene alergia a algún elemento de ese lugar...
    Si piensas en lo que te va a ocurrir mañana en clase: ese examen no te lo darán, cambiarán la fecha de entrega de un trabajo, te sacarán para un ejercicio que no hiciste...
    ¿y qué hacemos?.


    Y si ya, el plan lo hace otra persona te puedes olvidar. Ya no decides tú el lugar, ni la hora... lo decide esa persona. Pero claro, todo puede ocurrir, ¡hasta que la del propio plan no vaya!... y así tú, que puedes, no tengas plan.
    Pero tranquila, ya que lo previsto es que te quedes en casa, pero lo que no está previsto es que te salga un plan alternativo.


    Porque aunque las circunstancias hagan la mitad del plan, también hay más, podemos llamarlos,  " elementos tocapelotas"

    7 de noviembre de 2010

    Sin perfección



    Me creí la Diosa del tiempo. 
    Tenía que hacer una trabajo a las 11, acabarlo y estar en mi casa a las 14.00. Así fue.
    Tenía que salir de mi casa a las 17.00, estar en otro lado a las 17.05, recoger una cosa a las 17.10, recoger otra cosa a las 17.15, y otra a las 17.20 y por último a las 17.30 me esperaban para ir de compras.
    Todo salió a la perfección, puntual en todas partes. Me creía la Diosa del tiempo.


    Pero después llegué 15 minutos tarde cuando quedamos por la noche. Ya no me sentía la Diosa del tiempo.
    Ya ni ser puntual me sale bien.

    2 de noviembre de 2010

    Felicidad contagiosa



    Me llamarán loca cuando defiendo a los perros como si fueran personas.
    Un perro siente, sabe cuando le das amor... porque viene a ti cuando quiere mimitos.
    Un perro es fiel, si tú eres su amo, no se va a ir con otro.
    Un perro sabe cuando estás mal, o por lo menos lo intuye, porque cuando lloras viene y se acerca a ti como apoyo.
    Un perro da felicidad, si le miras y le haces una mueca mueven el rabo, saben que te estás dirigiendo a ellos y esto les hace feliz.
    Un perro si hace algo mal lo sabe, y va cabizbajo a ti, se sienta a tus pies, baja las orejas y te mira con ojos de inocencia.


    Para mí, mis perras son parte de la familia. Algunos no lo entienden, no entienden cómo se puede querer tanto a un ser que va a cuatro patas y no habla... pero es porque no lo tienen. Cuando tienes uno, y ves todos esos detalles de fidelidad, amor, felicidad, inteligencia y obediencia sabría lo mucho que vale la pena tener un animal como estos.


    Porque llegar de un día horrible a tu casa y encontrarte en la puerta a una perra sentada mirándote moviendo el rabo y a otra dando saltos, las dos para saludarte, se te olvida por un instante el horrible día que has tenido.
    Así que hago alusión a esa gran frase: Cuánto más conozco a la gente, más quiero a mi perro.
    Mis perras forman parte de mis circunstancias
           

    1 de noviembre de 2010

    Paranoica de la muerte


    Está comprobado.
    Si tú juegas a "coche amarillo", estás atenta a los coches amarillos y acabas diciendo "cuántos coches amarillos hay,¿no?".
    Si tú juegas a "mini", estás atenta a los minis y acabas pensando que hay muchos minis.
    Puede haber más Citroën c3 verdes, pero como estás atenta de los minis, y los coches amarillos te parece que no.



    Me quedaré apuntando cada señal para volverme paranoica y que me encierren. Así no tengo que pensar disfraz para el Halloween que viene.

    26 de octubre de 2010

    Terapia Pueblerina

    La ciudad es acogedora. Pueden convivir muchos tipos de personas, con diferentes necesidades.
    En la ciudad no te sientes solo, siempre tienes alrededor tuya gente.
    Pitidos de coches que te despiertan de tu enajenación mental. La vecina de arriba que con sus zapatos te hace ver que no estás solo en el edificio. Teléfono, Internet, televisión...

    Siempre está bien desconectar. Poder salir a la calle escuchando los pájaros para leer, tranquilamente. Tener a dos pasos el campo para disfrutar, ya que caminas y caminas y siempre ves algo nuevo, porque en cada época del año son diferentes esas flores.
    No ver a nadie, y si lo ves, que no haga ningún ruido para poder pensar y adentrarte en tu soledad, que a veces es apetecible.

    Nunca creí que echara de menos ir al pueblo, pero supongo que necesito esa soledad.Todos necesitamos esa soledad, para centrarnos en nosotros y no tener problemas ajenos que te impiden reflexionar sobre qué pasa por tu neurona derecha que tiene el puesto número 452 en tu cerebro.

    Porque las circunstancias más descansadas son las más sonrientes...y esto está comprobado. Si vas a tu pueblo, sola, vuelves con ganas y relajada. 


    24 de octubre de 2010

    A veces deseraría ser Jigsaw



    No sé si serán mis hormonas, el odio acumulado, o que el egoísmo y la mala leche se pega pero tengo unas ganas de matar, degollar, pegar, secuestrar en una habitación y someterles a una prueba para que vean que el mundo no está hecho a su medida, que la vida es injusta, que hay que ser menos caprichosos, que tienen que enfrentarse a las cosas de cara y también tengo ganas de gritar, gritar hasta quedarme sin voz....
    tengo ganas de...de... ya no sé de que tengo ganas... mi rabia nubla mi vista.

    19 de octubre de 2010

    ¡Eres un pajero, serás cerote!



    Vale que me resbale con el calcetín que dejé el día anterior en el suelo.
    Vale que no me de tiempo a desayunar.
    Vale que en mi casa no funcione la calefacción y esté congelada.
    Vale que el examen de biología me haya salido fatal.
    Vale que a mi profesora de literatura le de por explicar los verbos, uno a uno, de un texto.
    Vale que la gente se pase con sus comentarios y me haga sentir una fracasada.
    Vale que esos comentarios se vuelvan a repetir.
    Pero... ¡por qué diantres tiene que venir una mujer hablándonos de misiones y de Guatemala y meterme el dedo en la herida mientras que lo retuerce y yo contengo mis lágrimas!


    Cada día estoy más convencida que somos cada uno nosotros mismos y nuestras circunstancias.
    Sin esas circunstancias no nos afectaría nada de lo que pasa,porque mientras veía como mis compañeros se metían con lo que decía esa mujer yo estaba callada concentrada en no soltar esa lágrima.

    17 de octubre de 2010

    On/Off Mode



    Estar en una misma habitación, estando en el mismo corro de baile, estando con los mismos... me hace sacar una faceta que yo no acciono, yo no pongo en funcionamiento ese mecanismo de vacío.
    Ese botón de on se aprieta, automáticamente. Yo me doy cuenta, el susodicho se da cuenta, pero no es voluntario.
    En estado de on me siento protegida, es una forma de defensa... 
    Aún no he probado el estado de off, creo que bajaría la guardia y sería peor... además que como he dicho es automático, igual que lloramos sin querer para sentirnos mejor y llorar es automático, supongo que también será bueno esto.


    Algunas veces te das cuenta lo que hace el cuerpo sin que tú le digas nada, solo para sentirnos mejor... eso espero.
    Mientras tanto cuando esté en esa misma habitación mi circunstancia estará con el botón de on encendido y rojo, como una emergencia.

    13 de octubre de 2010

    ¿Por qué humano y no pollo?



    Todos somos diferentes.
    Nuestros cromosomas guardan los filamentos de ADN, una molécula que encierra nuestro código genético.
    Esta cinta de ADN está formada por nuestros genes, que encierra la clave de nuestra singularidad.
    Son necesarios de 20 a 25 mil genes para formar un humano, más o menos los mismos que para formar un pollo.
    Cada gen es responsable de un rasgo específico.Unos serán dominantes y otros se mantendrán ocultos.


    Una persona puede ser agradable, cariñosa, cabezona, negativa, marimandona y ver la vida como un juego y diversión.
    Pero no solo los genes juegan el papel de calificar a una persona, sino que los amigos, familiares y sociedad formarán a esa persona.
    Puedes pasar de ser negativa a positiva: antes si tenías un problema se te venía todo encima pero ahora intentas animarte aunque tengas un problema. Ya que no te vas a torturar con lamentos.


    Esto no significa que no tengas personalidad, sigues con tus ideales fundamentales pero los otros cambian, según tu supervivencia en la sociedad.
    Si alguien es muy buena persona, todos acabarán aprovechándose de ella... por tanto, poco a poco aprenderá a mirar un poquito para ella y no ser tan generosa.
    Hay otros que nunca cambian, por malos que sean: tú puedes ser impuntual y siempre llegar tarde que, aunque te echen la bronca, siempre vas a llegar tarde.


    Por otro lado, hay características que no cambian, sino que aparecen sin más y antes no estaban. El ser orgullosa sale de ti, no es bueno para los demás por tanto no lo aprendes de ellos.
    ¿Estos serían genes ocultos que después salen a la luz?


    Se podría llegar a una gran tesis con la biología, pero prefiero quedarme aquí. Me gusta más estudiar como los animales sobreviven sin estas facultades que tenemos los humanos para cambiar, sin saber como llegamos a ser como somos, y hacer daño a otra gente.






    ¿Quién dará la circunstancia que nos convierta en humanos y no en pollos, si se necesitan los mismos genes?

    11 de octubre de 2010

    Érase una vez...

    El otro día vi Shrek Tercero.
    Esta vez Shrek es el heredero de la corona. Él no quiere así que va en busca de otro heredero.
    Mientras Encantador se alía con los malos de todos los cuentos para poder acabar con Shrek y ser el Rey de Muy muy lejano.


    Y es que, hasta los malos de los cuentos quieren un final feliz.Como los buenos que :


    quieren visitar a su abuela enferma para darle su cestita,
    quieren soñar con que puedes volar en una alfombra mágica,
    quieren ser sinceros,no decir mentiras,
    quieren cuidar a sus 101 hijos,
    quieren comer muchas chucherías,
    quieren seguir siendo pequeños para seguir imaginando,
    quieren una casa bien hecha para poder vivir.


    Pero puede venir el lobo que te lleva por el camino más largo, el malo puede quitarte la lámpara mágica para no cumplir tus sueños, pueden mentirte y tú creertelo hasta que te das cuenta cuando le crece la nariz, robarte a tus cachorros para hacerse un abrigo, pueden atraerte con casas llenas de chucherías para luego darte la patada en el culo y meterte a la olla, perseguirte para que dejes de ser pequeño y afrontarte a las responsabilidades o que soplen tanto que te destruyan tu casa.


    ¿Los malos de los cuentos se merecen una segunda oportunidad?
    En Shrek Tercero Encantador no se arrepiente de nada y sigue con su plan, aunque al final no se sale con la suya....pero, ¿y si se hubiese arrepentido?


    Bueno... solo hace falta tiempo, pronto sacarán Shrek 4 y nos sacará de dudas... eso espero.


    Porque cuando te acostumbras a las circunstancias llega el malo del cuento y te las cambia y te quedas tan confundida que no sabes si podrás comer perdices.



    

    7 de octubre de 2010

    De rencor hablamos

    No me gusta ver la televisión, pero sí veo las series en Internet, y una de ellas es Física o Química.
    Me hace gracia: tu hermano se mata en una moto por culpa del que, ahora, es el padre de tu hijo; estás súper pillada por tu amigo, que es gay, pero a la semana se te olvida y te vas con otro del que dices sentir algo muy especial; una idiota te encierra en el baño y provoca un incendio y ahora intentas que se adapte al grupo; ese que te drogó y por su culpa acabaste perdiendo la virginidad, sin saber con quien, ahora te cae bien e intentas que no le excluyan.

    No me cabe en la cabeza...
    Desde principio de curso tengo al lado a mi archienemigo: aquel que no se parece a mí, que es totalmente lo contrario a mí. Él se cree el dueño del mundo, superior, es un machista y, por tanto, piensa que las mujeres solo sirven para estar en casa, es un homófobo que no se acerca a un homosexual por si acaso le "encula", es un fuma porros y orgulloso de ello.
    Hoy, un compañero me ha preguntado que ya que está a mi lado, por qué no me hablo con él, que por qué nos ignoramos.
    ¿Qué pasa?¿no existe el rencor?¿se me junta el odio, la exageración y el rencor y a los demás no?.

    No creo ser capaz de ser como los de FoQ, que se perdonan todo, por muy jodido que se lo hayan puesto antes.
    No.Aquí cada uno apechuga con sus acciones, y alguna se te puede perdonar pero... ser el antagonista de la historia de mi arrepentimiento de por vida ... eso no se puede perdonar, ni por todas las temporadas del mundo.


    Porque las circunstancias del pasado también hacen daño en el presente y más si ese homínido cuya felicidad está en los porros se sienta a tu lado durante 6 horas cada mañana.

    6 de octubre de 2010

    Me sale por un oido y me vuelve a salir por el otro.

    Ver un bonito paisaje.
    Degustar un rico helado de trufa.
    Oler tu colonia preferida.
    Sentir la respiración en el cuello.
    Y oír...escuchar...¿el qué?.

    Cuando estamos en clase escuchamos a los profesores,y así aprendemos.
    Cuando el médico nos dice qué tenemos, escuchamos para enterarnos.
    Cuando la señora del metro habla, queremos escucharla para saber si me tengo que ir por otro camino...
    ¿y por qué a veces no escuchamos a los demás?.

    Me he dado cuenta que somos tan egocéntricos que solo queremos que se nos escuche a nosotros: mi problema, mi anécdota, mi explicación...
    Si aprendemos escuchando al profesor, si sabemos lo que tenemos cuando escuchamos al doctor, si nos informan de que mi línea está cortada y escucho, sé que ese camino no lo puedo coger... por tanto, también aprenderemos si escuchamos a los demás.
    Podemos aprender a ver como es esa persona.Porque con sus anécdotas e historietas podemos saber lo que ha vivido; con sus explicaciones podemos saber cuánto sabe; si nos cuenta sus problemas sabemos qué le ocurre y si podemos ayudarle...

    Y creía que esto ya se sabía, pero son tantas las personas que no escuchan que me repatea que no se den cuenta que así no van a ninguna parte porque, si no te das un poquito a los demás, nadie va a ser tan generoso de escucharte a ti y no decir nada acerca de sí mismo.


    Y todo esto es porque en las circunstancias en las que me muevo ahora mismo me han hecho ver esto.Qué pena me da...

    5 de octubre de 2010

    I love you, London

    Desde siempre he querido ir a Londres, no sé por qué me llama la atención.
    Siempre me ha gustado el inglés y pasar frío.
    Y desde pequeña tengo metido en la cabeza que, alguna vez en mi vida o varias, voy a ir a Londres.


    Este verano de broma dijimos unos amigos y yo que íbamos a cometer la locura de irnos a Londres un día, de madrugada, y volver al día siguiente por la noche diciendo a nuestros padres "pues esta tarde me he ido a Londres, mira tú".
    A finales de verano un amigo de mi hermana se fue a Londres y yo le dije "la próxima vez me llevas en tu maleta" a lo que respondió "la próxima vez te vienes de acompañante y punto".
    El otro día en una broma familiar le dije a mi madre que cuidaba a mi hermana más que a mí y me respondió " es que la tengo que hacer la pelota, porque como ella va a vivir aquí y tú te vas a ir a vivir a Londres".
    Ayer, en un programa de televisión llamado "Madrileños por el mundo" sacaron gente de Madrid en Londres, mi padre desde el salón me dijo " Mira, Londres. Ven a verlo corre".
    Hoy, nos han dicho que le viaje de fin de curso en el Junio y que se están barajando las posibilidades de ir a París, Praga y.. Londres.

    No sé si son señales divinas o que al tener ganas ir estoy más atenta de la palabra "Londres" , pero ahora si que estoy segurísima que Londres no me lo pierdo por ninguna circunstancia del mundo.



    4 de octubre de 2010

    Mi cuata

    Corre, ve y mira las carpetas de fotografías que tienes de hace varios años.¿Te recuerdas?.
    No digo que si te acuerdas de ese momento, sino que si te acuerdas de ti misma, como eras.
    Eras, porque ya no eres así. Claro... vas madurando, se supone.


    Yo si que he visto esas carpetas de fotos y me he dado cuenta de lo simpática y agradable que era. Como me gustaba hacer amigos con las bromas y la locura. Como no me importaba expresar lo que sentía y, por tanto, era más cariñosa.
    Llegué a la carpeta donde salía una chica rubia. Una de esas amigas que conocí así, con la locura, la simpatía y el cariño.Ella era mi mejor amiga, y se lo dije. Yo la quería, y se lo dije.


    Pero esa chica salía en un año de mis carpetas y después desapareció.
    Desapareció de mi vida sin dar explicaciones, y al cabo de un tiempo volvió pero sólo para hacerme ver lo bien que le iba la vida, sin mí.
    Ella tiene una carpeta de fotos sin mí, y tiene miles de carpetas con otra chica a la que quiere, a la que necesita, a la que cuenta sus problemas, en la que confía...
    ¿Por qué no soy yo esa chica?


    Por esto, y algunas cosas más, hace un tiempo tomé  la decisión de no abrirme tanto a mis amigos, a ver si al decirle que le quiero se va a ir con otra que no soy yo y mientras me quede yo con la esperanza de que algún día me eche de menos.


     


    Las circunstancias de la vida cambian, pero a veces se echan de menos, ¿no?