27 de noviembre de 2010

Mucha mierda ;)



Si buscas, encuentras.
Está bien volverte sola, andando sin compañía, de vez en cuando, pero también tiene su parte mala: tienes más tiempo para pensar. 
Empiezas por un pensamiento, lo relacionas y pasas por algún sitio en el que hayas vivido algo y después de esto te acuerdas. Al acordarte lo buscas, lo buscas y todo se te parece. Y, de vez en cuando, lo encuentras.


Llevo tres días diciendo la misma frase "tengo muy mala suerte".
Basta con que no quieras ver a alguien, como para que a esa fiesta que vas a ir, también vaya.
Basta que estés mal con una persona y os rehuyáis para que te la pongan al lado 6 horas.
Basta que lo busques, con deseo, para que te lo encuentres. Sí, esta última también es mala suerte, porque una cosa es lo que se quiere y otra lo que se necesita.


Aun no he decidido si creer en la suerte, transformada en un trébol de cuatro hojas en mi monedero, pero lo que sí sé es que, según las circunstancias, tenemos o no mala suerte. Si estuviera encantada de ver a ese alguien, tendría buena suerte al encontrarmele en esa fiesta.
Si no estuviera mal con esa persona, estaría feliz al estar a su lado 6 horas.
Si...


¡A la porra la suerte!

2 comentarios:

Ester Livingstone dijo...

Ya te he dicho que yo no creo en la mala suerte, porque la suerte solo es mala si piensas que lo que te depara es malo... pero como no sabes si ver a esa persona en esa fiesta, estar sentada al lado de otra o encontrarte con la de más alla es algo malo o bueno, no puedes ponerle un adjetivo a algo sin conocerlo previamente. No discrimines a la suerte porque tenga mala fama, que de vez en cuando toca el gordo de navidad.

Anónimo conocido dijo...

Te recomendaría leerte el libro "La buena suerte" de Alex Rovira. 9,55 euros en La Casa del Libro, y gratis en las bibliotecas. Fácil de leer, y muy breve.