25 de septiembre de 2011

Escalofrío.



Se me pone la piel de gallina cuando me toca ponerme  unas medias. Ese tacto para mí es horrible, y no solo si me las pongo, sino que también cuando me rozo con otra persona que lleva unas puestas o cuando me acarician la pierna al tenerlas.
También es horrible cuando, en el mercado, el pescadero coge una caja medio mojada y ésta choca con otra de porexpan que está a su lado.
Es horrible cuando me voy a comer una berenjena de bote y chirría  su piel en mis dientes.
Me dan latigazos en la lengua cuando me como un helado de limón.


Me entran escalofríos cuando paso por esa parada y cabe la posibilidad de encontrarte.



21 de septiembre de 2011

Colorines



Tengo ganas de que haga frío, por lo que, por si ayudo a que el tiempo cambie, he sacado mi ropa de invierno.


En ese armario he encontrado más cosas, como la falda que me ponía para interpretar las canciones de  María Isabel ante mis peluches. También he encontrado carpetas llenas de dibujos de infantil.
Dibujos de todo tipo. Bien, sigo siendo una pésima dibujante pero me he reído mucho, he podido ver como todas las casas gigantes y de colores tenían una chimenea en el lateral, no en el tejado no, y el humo iba de forma horizontal haciendo surcos hasta llegar a las nubes rosas del cielo. En todos estos dibujos aparecían los nombres de "María" y "Ana", todo lleno de colores donde predominaba el color morado, donde una araña con el cuerpo naranja tenía cada una de sus 8 patas de un color diferente. Aunque, eso sí, el color negro solo lo he visto en la cara del Rey Baltasar, parece ser que me tomaba muy a pecho eso de "el rey negro".
Pero el que me ha hecho más gracia ha sido el dibujo de una chica y un chico desnudos. La chica tenía algo dibujado en sus partes y el chico tenía una marca de algo más alargado, solo la marca, ya que estaba borrado. Supongo que en un colegio de monjas, que una niña de 5 años dibuje algo así tiene que ser escandaloso.


Cómo me encanta sacar la ropa de invierno, esperaré el frío ansiosa, ¡qué quiero ponerme ya una cómoda sudadera!.



15 de septiembre de 2011

Sentir, vivir, gritar...que ya no puedo más.


SALTAR todas las vallas que se antepongan a mí , y aunque pueda Caerme, levantarme y seguir corriendo. Porque me apetece GRITAR desde encima de una colina, aunque me conforma con bailar y salpicar el ambiente con todo lo que llevo dentro.



8 de septiembre de 2011

Cobarde.


Hoy, he visto a una mujer montando en bici con tacones.

Y es que, hoy mismo, me ha dado un beso y un abrazo un desconocido, y eso que ni siquiera le doy tal afecto a mis amigos; un hombre, con no muy buena pinta, me ha preguntado la hora, y acto seguido se iba a bajar en mi parada. Con aire sonriente y ojos viciosos me ha dicho "¿tú también te paras en esta?"...
Ayer, me enfrente a un muro inderrumbable y tuve que sacar todas las fuerzas de mí para desquebrajarlo un poquito, pero cuando esto sucedió, salieron palabras a la luz que a mí si que me derrumbaron.

Y en todas y cada una de estas situaciones me han dado ganas de correr, de no combatirlo. De coger la bici más cercana, en lo único que sé montar, y despejarme con el aire. Correr con bici, aún llevando tacones.
Será correr, sin ninguna comodidad, de hecho con dificultades al pedalear, pero según como aprendas de la forma más complicada a salir de esas, aunque corras, te sentirás fuerte y como si le hubieras dado una patada en el culo a todo aquel que te haya invadido tu serenidad.


Muro



Veterinaria, en qué maldito momento te nombré. 
Me encantabas, desde pequeña, pero qué se le va a hacer, debo ser tonta por no llegar a ti.
Te he dejado en unos puntos suspensivos, para no perder tiempo ni dinero y empezar algo nuevo, donde pueda formar nuevos ciudadanos inteligentes, fuertes y con valores del nuevo siglo XXI que tanto me gustan. Enseñarles a no cometer errores de pensamiento que hagan perjudicar a los demás, porque me parece interesante esa mente inocente y sincera, vacía que se va llenando, pero cada uno con una personalidad distinta, con capacidades a desarrollar diferentes y con esos comentarios que a veces te dejan helada.


Ésta, muchos no la entienden y lo someten a crítica. De hecho, siguen insistiendo en Veterinaria. Manda narices, que les cueste más que a mí, y eso que soy yo la que elijo, porque creo que nos olvidamos de que es mi futuro.


Aún así, esto me enseña a no abrirme, no decir lo que quiero o lo que no quiero; no decir lo que me gusta y lo que sí; lo que me apetecería hacer o decir... No decir absolutamente nada, no vaya a ser que defraude a alguien con un cambio de planes.





6 de septiembre de 2011

Estallido sin dirección


Un día me apetece un café. Café caliente. Ardiendo. Que note como baja por mi garganta y que me cueste tragar. Que cuando haga su efecto me haga quedarme en vela toda la noche. Despierta.

Otras veces me apetece un té helado. Tan frío que me dé un pequeño dolor en la ceja derecha. Y que me deje las manos heladas al cogerlo, sin sentirlas.

Y de tanto una cosa mezclarla con la otra, al final se ha roto la taza. Que si me abrasa que si me enfría, ¡pum!, adiós taza del Ikea, hecha pedazos. Ahora, ¿dónde pondré mi desayuno?.


PD: menos mal que cuando estalló, yo no estaba cerca, sino también tendría que bajar a comprar tiritas.



5 de septiembre de 2011

Querido nadie.


Te odio.Te odio. Te odio. Te odio. Te odio. Te odio...
Eres cabezón hasta decir basta, y aunque lo dijera aun no habría límite para ti.
De algo que no tiene maldad, tú se la sacas toda.
No sé ni por qué te llamo "papá", si los padres están ahí cuando eres pequeña enseñándote todo de la vida, los que te van a buscar al colegio, los que te ayudan a hacer los deberes, los que te preguntan qué tal el día aunque sea cuando están jugando contigo, no al parchís, que es lo que le gusta a tu hijo, sino al dominó que es lo que te gusta a ti.
No sé cómo conseguí no beber, fumar y no tener relaciones sexuales, de hecho, no sé cómo supe qué era un preservativo, porque tú no me lo explicaste. Aunque, según tú, yo ya había hecho todo esto, ya que tu confianza en mí es nula.

Pero bueno, podré contar los momentos contigo en el bar, de caza (con lo que me gusta matar animales), de pesca (con lo poco monótono y emocionante que es ), lo que no consigo recordar son los fines de semana en el cine, viendo una película de dibujos animados, ni en el parque de atracciones, o zoo, ni en exposiciones de fotografía...no sé por qué.

Y lo que me preguntas ahora es por qué soy así y dónde he aprendido a ser tan "embustera", "lianta", "gilipollas","golfa" e "inútil". Pues bien, creo que es lo que he aprendido de la falta de afecto paterno. Aunque claro, afecto el que yo te daba si quería algo...porque la que daba los besos era yo, y eso que, te informo, ya que no me conoces, que no soy para nada cariñosa. Aunque claro, cuando estaba mala bien que no querías nada de eso, por si te contagiaba...

No, no quiero nada tuyo. Vale, ni tu dinero, me las arreglaré y terminaré mi carrera, eso que infravaloras y que dices que he elegido por no separarme de mis amigos, aquellos que, según tú, no valen nada y pronto no estarán a mi lado; pero, ¿acaso sabes cómo se llaman?. Creo que te confundes contigo y tus "amigos".

Pero bueno, al parecer tienes tú toda la razón, yo tergiverso las cosas. Bueno...no sé, mira las proporciones, mmm... 2 de 2 hijas sin hablarte, pero será porque tú tienes toda la razón y eres un estupendo padre, marido e hijo.

Ah, por cierto, la ironía no la he heredado de ti, debe ser que la aprendí de la calle, aquel sitio en el que me encanta estar para no sentarme a cenar enfrente de la caja tonta y estar callada.

1 de septiembre de 2011

Sueños Metafóricos



* "El camino de Santiago lo puedes hacer de cuatro formas diferentes: hay un camino que es siempre cuesta arriba; otro cuesta abajo, muy fácil; otro que está lleno de curvas; y uno que te lleva directamente, que es el que he hecho yo"- dijo con la voz tan peculiar que yo tanto extrañaba, mientras le observaba en su bicicleta, cuando no estaba mirando al banco en el que estaba sentada.*




Dice Freud que durante los sueños, las emociones enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente, y que recordar fragmentos de los sueños pueden ayudar a destapar las emociones y los recuerdos enterrados.

Los míos son característicamente metafóricos, gracias preciada mente.