Escalofrío.
Se me pone la piel de gallina cuando me toca ponerme unas medias. Ese tacto para mí es horrible, y no solo si me las pongo, sino que también cuando me rozo con otra persona que lleva unas puestas o cuando me acarician la pierna al tenerlas.
También es horrible cuando, en el mercado, el pescadero coge una caja medio mojada y ésta choca con otra de porexpan que está a su lado.
Es horrible cuando me voy a comer una berenjena de bote y chirría su piel en mis dientes.
Me dan latigazos en la lengua cuando me como un helado de limón.
Me entran escalofríos cuando paso por esa parada y cabe la posibilidad de encontrarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario