No digo que si te acuerdas de ese momento, sino que si te acuerdas de ti misma, como eras.
Eras, porque ya no eres así. Claro... vas madurando, se supone.
Yo si que he visto esas carpetas de fotos y me he dado cuenta de lo simpática y agradable que era. Como me gustaba hacer amigos con las bromas y la locura. Como no me importaba expresar lo que sentía y, por tanto, era más cariñosa.
Llegué a la carpeta donde salía una chica rubia. Una de esas amigas que conocí así, con la locura, la simpatía y el cariño.Ella era mi mejor amiga, y se lo dije. Yo la quería, y se lo dije.
Pero esa chica salía en un año de mis carpetas y después desapareció.
Desapareció de mi vida sin dar explicaciones, y al cabo de un tiempo volvió pero sólo para hacerme ver lo bien que le iba la vida, sin mí.
Ella tiene una carpeta de fotos sin mí, y tiene miles de carpetas con otra chica a la que quiere, a la que necesita, a la que cuenta sus problemas, en la que confía...
¿Por qué no soy yo esa chica?
Por esto, y algunas cosas más, hace un tiempo tomé la decisión de no abrirme tanto a mis amigos, a ver si al decirle que le quiero se va a ir con otra que no soy yo y mientras me quede yo con la esperanza de que algún día me eche de menos.
Las circunstancias de la vida cambian, pero a veces se echan de menos, ¿no?
1 comentario:
Quizás con el tiempo encuentres el término medio... porque a veces los amigos necesitan que les recuerden que se les quiere... aunque lo sepan, el ser humano es así de estúpido. Pero yo te querré siempre aunque seas una jodida borde, eres y serás mi pollito favorito.
Publicar un comentario