24 de diciembre de 2010
Norte, Este, Habla o Calla
Entre el ajetreo de la gente haciendo las compras de navidad, he visto una brújula.
La he cogido y he visto el precio: tres euros. Algo tan importante, que te sitúa en un espacio, que te orienta, cuesta tres euros.
No habrá veces que me he perdido por buscar en lo desconocido... me he perdido y me he quedado sin saber hacia donde dar el paso. Me quedo paralizada sin saber qué hacer, porque soy demasiado poco valiente como para dar un paso firme.
Tengo miedo de avanzar y caer en un precipicio, haciéndome daño. Pero si me quedo parada, no podré ver hermosos paisajes donde respirar aire puro, o peor, me quedaré sin saber dónde está la salida.
Ojalá la brújula que necesito costara tres euros.
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1 comentario:
ojalá los horizontes
no terminen.
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