Nunca imaginé que un domingo pudiera romper tanta monotonía.
30 de enero de 2011
Adjetivos ambiguos
Fría como el mármol, esta vez tenía calor.
Rígida como una tabla, fue amoldable.
Dura como la piedra, se ablandó por un momento.
Áspera como papel de lija, se endulzó y ruborizó.
Nada es lo que parece si haces parecer lo que no eres... de una forma gano y de la otra pierdo.
27 de enero de 2011
La espera
Aunque tengas un día Humedido y quieras salir Descastesdida, siempre habrá algo que te de la alegríbenida =)
26 de enero de 2011
Adicción
No sé. No sé lo que quiero. No sé qué se me da bien. No sé qué elegir. No sé qué pensar. No sé cómo actuar. No sé por qué. No sé dejar de pensar. No sé si estoy paranoica. No sé si lo estoy haciendo bien. No sé si es la mejor idea. No sé qué me deparará. No sé cuándo acabará. No sé hasta dónde llegaré. No sé...
Solo sé que cada vez quiero más.
24 de enero de 2011
Sigo apostando 5 y cada 2x3 sale 6
Siempre he pasado por delante de los casinos y no me han entusiasmado, veía más divertidas otras cosas.
Un día pasé y gané. Pero al poco, perdí la mitad. No me importó, y dejé de ir.
Hace un tiempo, un amable señor me dio un papelito para un casino. Sabía que podía ganar o perder, pero decidí meterme y probar.
Sigo yendo y jugando, sin saber qué carta me va a salir.
Y cada vez más enganchada a ello...
23 de enero de 2011
Incrédula
"Para que te quieran, quiérete a ti mismo."
Difícil, erróneo y necesario.
Para mí es al revés: cuando recibo hechos de alguien es cuando me doy cuenta de que algo, por pequeño que sea, lo he hecho bien. Es ahí cuando me siento bien conmigo misma.
Cuando recibo palabras es de otra forma. Las palabras son gratuitas.
Está mal, pero cada vez me doy cuenta de lo radical que soy. Porque algunas de esas palabras pueden ser verdad, pero como yo no me creo ninguna no las acepto.
No aceptarlas cuando son falsas está bien, pero cuando no...la cosa cambia.
¿Alguien me puede dar un colador de palabras verdaderas?.
22 de enero de 2011
Apuntando hacia el Norte
Viernes noche. Buscando la diversión y yo sin saber orientarme... de nuevo apareció una brújula en mi vida.
La tenía otro, pero yo me centré en orientarme por mi cuenta y no tener ayudas y así pasó... que el trayecto se me hizo interminable y hasta el final no hubo diversión.
Debería coger de vez en cuando la brújula e ir hacia el Norte, en vez de andarme con rodeos y desviarme.
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