18 de marzo de 2013

No digo diferente, digo raro


¿Qué es lo que determina que algo sea especialmente llamativo? Las personas prestan atención a las cosas que perciben como importantes, significativas o relevantes. Todos esos términos subjetivos hacen referencia a experiencias de estructura: un estímulo significativo lo es porque pertenece a una categoría de la que es miembro; su lugar en la memoria está organizado de antemano (...) Si el control central es débil, pero el mecanismo de atención está intacto, las pautas de atención serán "extrañas" pero nunca "deficientes"




Psicología y Educación 



18 de febrero de 2013

Clic


Es momento de hacer, no de esperar a pensar.


14 de febrero de 2013

Forever


Se puede sacar algo de ti que creías no tener, y no empujando, sino desenterrando cuidadosamente.


2 de enero de 2013

Actores de segunda


Mal
no te conozco tan bien
no pensaste en lo que quería
el final
¿no calado?
Bien
sigues siendo tú
sabes lo que pienso
el transcurso
¿sí calada?


31 de diciembre de 2012

2012 parte I






Espero que la parte de la derecha, la iluminada, sea el 2013, denominado 2012 parte II, no me gusta el número 13.


25 de diciembre de 2012

Palabras sin voz


Y se formó en mi cabeza y rondó por allá caminando hacia la garganta. Ya estaba hecha, solo hacía falta expulsarla y... igual que no me trago las pastillas enteras, que tengo que disolverlas en agua, igual, no podía sacarlas... pero, ¿por qué?, ¡venga, ahora!- me decía a mí misma, pero nada. Vamos es el momento perfecto antes de que... vale, ya no.. ah sí, venga 1, 2, 3...- momento idóneo, pero fugaz, al menos para mi reacción.


Algo de tan adentro que hasta duela sacarlo.


2 de diciembre de 2012

Caricias para tus oídos



 Hace mucho me dijeron que las palabras eran gratuitas, haciendo ver que da igual lo que te digan si es para mantenerte contenta, porque puede ser sencillamente mentira, al no costar nada que salgan de la boca. 
Sí, realmente es penoso, no se me ocurriría nunca hacer semejante cosa, de hecho, hay palabras en la punta de mi lengua que no salen ni aun pensándolas realmente, y deberían, porque parece mentira que, aunque las palabras se las lleve el viento, a veces sea tan placentero.