Hace mucho me dijeron que las
palabras eran gratuitas, haciendo ver que da igual lo que te digan si es para
mantenerte contenta, porque puede ser sencillamente mentira, al no costar nada
que salgan de la boca.
Sí, realmente es penoso, no se me ocurriría nunca hacer semejante
cosa, de hecho, hay palabras en la punta de mi lengua que no salen ni aun
pensándolas realmente, y deberían, porque parece mentira que, aunque las
palabras se las lleve el viento, a veces sea tan placentero.