6 de enero de 2012

Juguemos al parchís.




Cuántas tardes gastadas jugando en una mesa cuadrada de madera al parchís. Siempre me pedía el azul, el verde me parecía muy feo y el rojo demasiado llamativo. Si no quedaba otra, pues el amarillo...
A los años, mi abuelo me dijo que había que dejar al contrincante -si se jugaban dos- elegir primero, y después elegías tú el que estaba en la diagonal, si no querías que te pillase, o el anterior, así ibas detrás y le comías.

Sabiendo esto, yo siempre me elegía la diagonal. Porque nunca me ha gustado arriesgarme a que me salgan bastantes números altos y ponerme delante, con temor a que me coman. Mejor a lo mío, y si llego...llegaré...y si llega, llegará... 
Pienso que el parchís es el juego por excelencia para niños: Removíamos el cubilete como si no hubiera mañana mientras que cerrábamos lo ojos pensando el número que queríamos, el más alto, para adelantar y llegar los primeros, moviendo la ficha que primero veíamos, que solía ser la única que habíamos sacado y con la que habíamos hecho todos los movimientos, mientras que las otras aguardaban en casa. Refunfuñando si nos salía un 5 que había que malgastarlo en sacar una más. Apostábamos todo en una.
Mientras que los mayores, yo ahora mismo, agito dos veces el cubilete, lo echo en la mesa con cuidado para que no se salga del tablero y observo cada ficha, las 4 sacadas: dos juntas formando puente, otra adelantada y otra en mitad, detrás de la del contrincante. Y muevo según estas reglas:
-Miras si te siguen, para ponerla a salvo. 
-Miras si puedes comer a alguien y cuentas mentalmente.
-Adelantas tu primera ficha si está a salvo, sino, muevo la más atrasada.

Me gusta jugar al parchís, pero no me arriesgo a que me coman. Estoy en un puente constante, y rezo por que me salgan cincos, que son las casillas que hay entre puente y puente. Además de que así saco todas y si la suerte me da un 6, se convierte en 7 y puedo ir de la salida al primer puente sin pasar por un mar lleno de tiburones.
Aunque a veces hay suerte y te comes alguna ficha, cuentas 20 y huyes desconsoladamente...


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