18 de diciembre de 2010

Hasta aquí




Sentirte a gusto es genial. No te das cuenta... todo sale de ti con fluidez. 
Si no eres tú, si estás callada, si no tienes ganas ni de bailar, cuando es algo que te encanta, es que algo va mal...
pero no encuentro el remedio para tener esa  agusteza, por así llamarlo.


15 de diciembre de 2010

¿Y vivieron felices?

Hace poco vi Shrek Tercero, y me pregunté que si, por algún causal, Encantador se hubiese arrepentido, ¿qué habría hecho Shrek?.
Bueno, lo dejé aparte. Hoy, no sé por qué,  he decidido ver Shrek 4.


Esta vez, Shrek vivía su feliz cuento. Todo era perfecto, pero él no lo veía. Por lo tanto acudió a un pequeño hombrecillo que le hizo firmar un contrato por el cual iba a pasar un día como el ogro que era: asustando y alejado de esa vida tan perfecta de la que se había cansado.
Cuando vio que en esa realidad no estaba Fiona, quería volver a su vida normal, pero no podía ya que el contrato tenía letra pequeña, que arrepentirse no servía de mucho.
Shrek ve que su vida era perfecta y que no se había dado cuenta de lo que tenía hasta que lo había perdido.


Qué irónico. No sabes qué realidad es mejor hasta que no la vives. Vivir la realidad en la que todo era perfecto, aunque tenía sus vaivenes, y después, por arte de magia, cagarla en algo y que esa realidad perfecta se vaya al garete.
Pero mi cuento no acaba como Shrek, no vuelve a la realidad perfecta.
Aunque sí que hay algo en común entre la película y mi cuento: en ninguna de los dos sale Encantador.

13 de diciembre de 2010

Dale al play

Se me ha metido una canción en la cabeza, y no hago más que darle al play para reproducirla. Casi me la sé, y eso que está en otro idioma...
Play, repetir y repetir.
Puede ser que también repitamos momentos, circunstancias. Cosas que hace un año hiciste igual, y piensas que estás en una especie de paramnesia. Pero esto tiene algo bueno, igual que a base de repetir el mismo ejercicio de matemáticas, después de haberlo explicado el profesor en la pizarra, te sale por arte de magia. Repetir algo ya vivido te da ventajas a la hora de no caer en el mismo error, de aprovecharlo y de saber qué papel te toca jugar.
Aunque, por otra parte, tiene algo malo: ya no es inesperado, ya te conoces todos los secretos que antes te hacían sentir especial... como en las segundas partes de las películas, pierden su gracia y como se dice "Segundas partes nunca fueron buenas".


Parece ser que a base de repeticiones aprendemos, aunque no siempre encontramos la solución dándole al play , algo inesperado habrá que nos haga querer pulsar el stop...



12 de diciembre de 2010

Arisca

No me acordaba de ese olor. Ni de esa sensación.
Te puede sorprender lo que te puedes divertir recordando cosas con alguien, cuando lo haces sola puede llegar a ser frustrante, así no.

11 de diciembre de 2010

Placeres de la vida.


Se verá típica la serie "Sexo en Nueva York": chicas alrededor de comida hablando de las cosas tan complicadas que les ocurren, con las hormonas revueltas y un toque cómico entre tema y tema.

Y qué bien sienta eso.



8 de diciembre de 2010

Cuero+ moto= babas



Mientras sigan sacando películas en las que un tío duro que lleva una chupa de cuero encima de una camiseta de tirantes que nos hace ver sus musculosos brazos y  vaqueros que le marcan su redondeado culo, tenga corazón y haga cosas por ti por las cuales se te caigan las bragas, seguiremos siendo tontas y nos fijaremos en los tipos más cabrones del mundo, dejando de lado a los más tímidos y buenazos.


Y es que nos interesa porque está prohibido, porque nos puede hacer daño y nos gusta correr riesgos. 



1 de diciembre de 2010

Mirando las nubes, viendo perspectivas.

Un día conocí a un hombre que se tumbaba en el campo a observar nubes. Pasaban grandes,pequeñas, trozos de ellas, algunas más deprisa, otras más lentas.
Él miraba esas formas y las interpretaba. Veía mil cosas relacionadas... como si las nubes le contaran una historia, un sueño. Un sueño en el cielo, allí donde él no podía llegar.
Curiosa de mí, un día lo probé: Me tumbé en ese césped y observé, detenidamente ,cada nube que me pasaba por encima. Vi una nube rara. Le dije que era un espantoso tiburón, él me dijo que veía un avión hacía NY. 
Dos personas mirando lo mismo, con diferentes opiniones tan opuestas.


Será que queremos ver lo que cada uno cree mejor, pero... aunque se cambien las palabras siempre es igual la realidad.