10 de enero de 2011

Diminutas y poderosas




¿Quién no ha disfrutado de pequeño viendo corretear a las hormigas?, ¿tú las cogías y las metías en un bote?, ¿cómo?¿que tú les arrancabas la cabeza?, ¿has oído el cuento de la cigarra y la hormiga?...
Hormigas, cientos de ellas. Rojas, negras, gordas, diminutas... y siempre en pelotón.

¡Quién fuera hormiga! Estas son capaces de trabajar en equipo sin quedarse nada de provecho, sino sirviendo a una mayor con gran fidelidad. Conocen el subsuelo y saben de ingeniería de caminos, porque...¡menudos laberintos!.
Pero lo más fascinante es que asustan a los elefantes. Sí, sí, como lo oyes. Un ser vivo tan grande y fornido tiene respeto a una diminuta hormiga.


Nos centramos tanto en ser grandes y que se nos vea, siendo el centro de todas las miradas, que no nos damos cuenta de que, siendo una hormiga, podemos tener más poder que alguien cuya pestaña es más grande que nosotros.



8 de enero de 2011

Telepatía



Levitar, no me emociona demasiado.
Premonición, sé lo que pasó en el pasado y lo del futuro... mejor no conocerlo, ya llegará.
Proyección Astral, creo que demasiado tengo con un cuerpo, como para tener dos.
Telekinesis, en un momento dado estás en el sillón y no alcanzas el mando y quieres traerlo hacia ti, pero si pudiéramos atraerlo nos convertiríamos en unos vagos.
Estasis Temporal, me mola un poco más... congelar a la gente en un momento dado.
Aceleración molecular, si pudiera explotar las cosas sin ton ni son sería un caos.
Invisibilidad, no gracias... a mí lo de meterme en las duchas del sexo opuesto sin que me vean no me va.


Prefiero leer mentes. En un momento dado, no siempre claro, saber lo que piensa la otra persona, con qué intención te ha dicho o hecho algo. 
Porque cuando ya no depende de uno mismo te haces preguntas que no puedes responderte tú sola. Quiero ser autosuficiente. Sabiendo lo que piensa la otra persona en un determinado momento puedo tener esa autosuficiencia que siempre busco y tomar mis decisiones.


Me lo tendría que haber pedido para reyes...



7 de enero de 2011

Hosca



Hermética, impenetrable, cerrada, fría… me he hecho a mí misma. Claro, me he hecho así yo sola… pero no estoy hecha a prueba de balas. Y más si esas balas hacen monerías, huelen de maravilla, te hacen sonreír y pasean 6 km hablando. 

6 de enero de 2011

La gente idiota se siente a salvo



Después de 14 días de no hacer absolutamente nada, he abierto mi agenda y me he encontrado con que dentro de 4 días tengo que presentar: 3 comentarios de Hume, 4 preguntas de Biología, 20 ejercicios de Matemáticas, 2 PAU text de Inglés y leerme un libro de Historia.
He seguido pasando las hojas para que se me olvidara y he visto los exámenes de la segunda evaluación el día 11 de Febrero, es decir, dentro de un mes.


Estaba más feliz viviendo en mi ignorancia. 

5 de enero de 2011

Experimento P

Llevo un cuarto de hora pelando pipas y no son para mí, sino para un pequeño roedor que no sabe pelárselas y que le chiflan.


Sí, creo que mi debilidad siguen siendo los animales.

4 de enero de 2011

Herrete

Después de varios días intentando levantarme a las 12, parando el despertador y durmiéndome hasta las 2 de la tarde, hoy lo he conseguido: me he levantado a las 10.
Tenía pensado levantarme a las 9 pero las sábanas calentitas me atrapaban en mi cómoda cama y no me dejaban salir, teniendo la culpa de todo. He sido más fuerte y a las 10 he pegado un brinco. He recogido mi habitación y el salón.Después de tener compañía durante una hora y media me he tumbado en el sillón.
Aire acondicionado a 28º C, tumbada con mando en mano, mirando hacia la tele y con dos perras que se han acoplado como buenamente han podido usurpando un cacho de mi sillón.
Me he tragado Shinchan, Jonas Brothers, Los padrinos Mágicos y por último Phineas y Ferb.


Aunque parezca mentira, he llegado a la conclusión que dormir hasta las 2 de la tarde está bien, pero esto también, ya que por lo menos he aprendido algo: cómo se llama la punta de plástico de los cordones, gracias Phineas y Ferb.

3 de enero de 2011

Experimento O



Cada vez que cojo al hámster y lo manoseo después, cuando lo dejo, él se empieza a lavar todo el cuerpo. ¿Tan mal huelo?, ¡si te he cogido 10 minutos cómo se te va a pegar mi olor!.


Esto no solo pasa en los animales. Mi experimento pasa en las personas. Cada una huele diferente, haya usado o no colonia. Y si has sido manoseado como cual hámster, se te pega el olor del otro. Eso sí, te puede repugnar por lo que te lavas o, por el contrario, te puede gustar, sí... algo tan tonto como un olor.
Aunque el olor no se queda para siempre, se te olvida y quieres impregnarte de ese olor de nuevo.


Quiero ser tan duro como el hierro pero me derrito con tu olor.