.Pensamientos inexplicables de mentes calenturientas.
18 de enero de 2012
13 de enero de 2012
Imagina
Todo lo que nos rodea es imaginario. Todo es producto final de algo imaginado.
Y tan importante es tu creatividad:
Cuando te buscas un truco para aprenderte la lección.
Cuando ves algo, con lógica nueva, para aprenderte la tabla del 9.
Cuando sientes que estás frente a un gran público mientras bailas.
Cuando sorprendes a tus amigos con algo que se te ha ocurrido solo a ti, solo para él.
Cuando ves su cara e imaginas qué problema le puede rondar por la cabeza.
12 de enero de 2012
Inferencias.
Según Peirce los signos son aquellos que me dan lugar a una inferencia.
Teniendo como "detector de signos" la frase:
"Si ... entonces"
Y así, sabemos que
-Si vemos que alguien nos mira de mala manera,entonces es que hemos dicho algo mal.
-Si tiene pelos en el abrigo, entonces es que tiene un gato/perro.
-Si no te mira, ni te dirige la palabra, entonces es que pasa de ti.
-Si te dice cosas feas, entonces le caes mal.
Y así te digo Peirce...¿y es que muchas veces no hacemos las cosas (si) guardando por detrás otro "entonces"?.
Ojalá se supiera....no, sino le quitarías el misterio, las ganas y... el tope, y a nadie le gusta quedarse en el tope. Aunque a veces sea frustrante, puede llegar a ser divertido... al final.10 de enero de 2012
Dime que no
Tener un recuerdo que no tienes en realidad. De algo que ha ocurrido, pero no consigues saborear. En tres horas y que solo tengas flashes, como cuando haces una fotografía: pupilas dilatadas, viendo un poco tu alrededor y sin saber qué pose has puesto.
No sé si será la curiosidad. O el fijar ese recuerdo para quitarme esta sensación.
Aunque, probablemente sea algo más, sea la rabieta- la impaciencia por un leve motivo y que dura poco- de que esté ahí y tú no lo puedas coger. Podrías cogerlo, pero, he de admitir, que siempre he tenido complejo de Embrujada y me gusta mover las cosas con la mente hacia mí.
9 de enero de 2012
Poema sutil
Y me pongo a pensar
y, cada vez, tengo más malestar.
Por esta comedura de cabeza,
que hace ver imágenes con destreza,
y, cada vez, tengo más malestar.
Por esta comedura de cabeza,
que hace ver imágenes con destreza,
para llegar a la conclusión
que no todo es tomar una decisión,
que a veces hay que dejarse llevar
para así poder llegar a disfrutar.
Por eso, me digo a mí misma:
“Sé paciente, no vayas a padecer una aforisma”
cuando voy dando un largo paseo
rondando en mi mente la frase: "La satisfacción es la muerte del deseo"
que no todo es tomar una decisión,
que a veces hay que dejarse llevar
para así poder llegar a disfrutar.
Por eso, me digo a mí misma:
“Sé paciente, no vayas a padecer una aforisma”
cuando voy dando un largo paseo
rondando en mi mente la frase: "La satisfacción es la muerte del deseo"
6 de enero de 2012
Juguemos al parchís.
Cuántas tardes gastadas jugando en una mesa cuadrada de
madera al parchís. Siempre me pedía el azul, el verde me parecía muy feo y el rojo demasiado
llamativo. Si no quedaba otra, pues el amarillo...
A los años, mi abuelo me dijo que había que
dejar al contrincante -si se jugaban dos- elegir primero, y después elegías tú
el que estaba en la diagonal, si no querías que te pillase, o el anterior, así
ibas detrás y le comías.
Sabiendo esto, yo siempre me elegía la
diagonal. Porque nunca me ha gustado arriesgarme a que me salgan bastantes
números altos y ponerme delante, con temor a que me coman. Mejor a lo mío, y si llego...llegaré...y si llega, llegará...
Pienso que el parchís es el juego por excelencia para niños:
Removíamos el cubilete como si no hubiera mañana mientras que cerrábamos lo
ojos pensando el número que queríamos, el más alto, para adelantar y llegar los
primeros, moviendo la ficha que primero veíamos, que solía ser la única que
habíamos sacado y con la que habíamos hecho todos los movimientos, mientras que
las otras aguardaban en casa. Refunfuñando si nos salía un 5 que había que malgastarlo en sacar una
más. Apostábamos todo en una.
Mientras que los mayores, yo ahora mismo,
agito dos veces el cubilete, lo echo en la mesa con cuidado para que no se
salga del tablero y observo cada ficha, las 4 sacadas: dos juntas formando
puente, otra adelantada y otra en mitad, detrás de la del contrincante. Y muevo
según estas reglas:
-Miras si te siguen, para ponerla a salvo.
-Miras si puedes comer a alguien y cuentas
mentalmente.
-Adelantas tu primera ficha si está a salvo,
sino, muevo la más atrasada.
Me gusta jugar al parchís,
pero no me arriesgo a que me coman. Estoy en un puente constante, y rezo por que me salgan cincos, que son las
casillas que hay entre puente y puente. Además de que así saco todas y si la
suerte me da un 6, se convierte en 7 y puedo ir de la salida al primer puente
sin pasar por un mar lleno de tiburones.
Aunque a veces hay suerte y te comes alguna
ficha, cuentas 20 y huyes desconsoladamente...
5 de enero de 2012
Tonteo
Anonadada me quedé cuando vi que "tontear" estaba en la RAE, y no solo con el significado de "hacer el tonto" sino también:
Son esas contestaciones que a veces piensas mucho y otras las disparas; las que no dejan ver totalmente lo que quieres decir, pero se sabe perfectamente a lo que te refieres; las que, a la otra persona, les hace poner una media sonrisa y ojos brillantes; la sensación de sentirte halagado...
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