31 de enero de 2011

Las cosas claras y el chocolate espeso


No entendía la situación, necesitaba una explicación. Muchas veces me había quedado con las ganas de ir directamente, y esta vez lo hice. Me armé de valor, y los dedos fluyeron soltando lo más profundo de mis pensamientos. 
La respuesta fue una llamada, cortante y seca... y una promesa, la de hablar eso en persona.

Después de incontables meses sin saber nada... ahí estaba, delante de mí, sonriente, haciéndome mil preguntas... y yo con solo una frase en la cabeza... 
No sé si hice bien en ser tan cortante, en responder así... pero espero que esto le sirva para algo y no lo deje correr, de nuevo.

Los seres humanos necesitamos explicaciones, respuestas. A veces tenemos miedo de decirlo directamente, pero sino... no hay forma de quedarnos a gusto. Otra cosa es lo que te depare.


30 de enero de 2011

Domingo

Nunca imaginé que un domingo pudiera romper tanta monotonía.



Adjetivos ambiguos



Fría como el mármol, esta vez tenía calor.
Rígida como una tabla, fue amoldable.
Dura como la piedra, se ablandó por un momento.
Áspera como papel de lija, se endulzó y ruborizó.

Nada es lo que parece si haces parecer lo que no eres... de una forma gano y de la otra pierdo.



27 de enero de 2011

La espera

Aunque tengas un día Humedido y quieras salir Descastesdida, siempre habrá algo que te de la alegríbenida =)



26 de enero de 2011

Adicción



No sé. No sé lo que quiero. No sé qué se me da bien. No sé qué elegir. No sé qué pensar. No sé cómo actuar. No sé por qué. No sé dejar de pensar. No sé si estoy paranoica. No sé si lo estoy haciendo bien. No sé si es la mejor idea. No sé qué me deparará. No sé cuándo acabará. No sé hasta dónde llegaré. No sé...


Solo sé que cada vez quiero más. 



24 de enero de 2011

Sigo apostando 5 y cada 2x3 sale 6



Siempre he pasado por delante de los casinos y no me han entusiasmado, veía más divertidas otras cosas.
Un día pasé y gané. Pero al poco, perdí la mitad. No me importó, y dejé de ir.
Hace un tiempo, un amable señor me dio un papelito para un casino. Sabía que podía ganar o perder, pero decidí meterme y probar.
 Sigo yendo y jugando, sin saber qué carta me va a salir.
Y cada vez más enganchada a ello...



23 de enero de 2011

Incrédula


"Para que te quieran, quiérete a ti mismo."
Difícil, erróneo y necesario.
Para mí es al revés: cuando recibo hechos de alguien es cuando me doy cuenta de que algo, por pequeño que sea, lo he hecho bien. Es ahí cuando me siento bien conmigo misma.
Cuando recibo palabras es de otra forma. Las palabras son gratuitas.
Está mal, pero cada vez me doy cuenta de lo radical que soy. Porque algunas de esas palabras pueden ser verdad, pero como yo no me creo ninguna no las acepto.
No aceptarlas cuando son falsas está bien, pero cuando no...la cosa cambia.
¿Alguien me puede dar un colador de palabras verdaderas?.