Ojos que no ven, corazón que no siente... Y hoy he visto, he visto en tercera persona como dos fantasmas pasados se juntaban en aquellos escenarios, y no he podido volver a pasar por ahí a la vuelta, para no volver a verlos. He optado por caminar para despejarme las ideas, ya que los fantasmas no existen.
Pero no solo aquí entra en juego la vista, el refrán debe ampliarse al oido, porque lo complicado es cuando se oye. No sabes si querer saber más o dejar paso a la imaginación.Solo sabes un lado de la historia, como siempre... las perspectivas, la vista de la realidad para ella, pero la del otro no la tengo muy clara.
Pensaba que ya no quedaba nada, pero hace falta chocarte con ello para que la farola se tambaleé y te cueste volver a ponerla erguida, y así, con esta pequeña torpeza, he vuelto al subsuelo, donde no hay aire que despeje la mente.
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