23 de junio de 2011

Pastel de carne



Y me pregunté si es posible dejar de pensar, dejar la mente en blanco por un segundo. A kilómetros de distancia sigues pensando en aquello que ocurrió en otro lugar y cuando vuelves te encuentras de nuevo con el pastel. Pastel apetitoso que está guardado en la nevera. Que nunca se acaba, y que, aunque no tengas hambre, siempre piensas en comertelo. 
Y digo yo, ¿por qué no se acaba el pastel?,¿quiere quedarse conmigo para siempre?. 

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