Pastel de carne
Y me pregunté si es posible dejar de pensar, dejar la mente en blanco por un segundo. A kilómetros de distancia sigues pensando en aquello que ocurrió en otro lugar y cuando vuelves te encuentras de nuevo con el pastel. Pastel apetitoso que está guardado en la nevera. Que nunca se acaba, y que, aunque no tengas hambre, siempre piensas en comertelo.
Y digo yo, ¿por qué no se acaba el pastel?,¿quiere quedarse conmigo para siempre?.
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