23 de junio de 2012

Podría acostumbrarme a esto



Una podría acostumbrarse a muchas cosas, pero todas ellas cumplen la función de ser placenteras.
Acostumbrarte a cola-cao con espuma en ese bar de Galicia enfrente del mar con a brisa fresquita; a toda una semana tumbándote al sol por la mañana y yendo de fiesta por las noches con tus amigas… o a dormirte mientras una mano recorre tu cuerpo en forma de caricia y que cuando te despiertes siga siendo así. Sé que esto último no pega mucho conmigo, pero todos tenemos piel, y no escurridiza y pegajosa como la de las serpientes, no, es suave y sensible, por algo será…



No hay comentarios: