6.45 de la madrugada, las calles vacías, la noche aun cubre el cielo y... los pájaros cantando.
10 de abril de 2011
6 de abril de 2011
Indiferente
Me he encontrado innumerables veces ante la situación de votar en clase un día u otro para el examen, una hora u otra, varios destinos para el viaje de fin de curso...bien, en ninguno de los casos he votado. Me era indiferente, estaba de acuerdo con la mayoría, y cuando salía el resultado me conformaba.
Ya no en clase. Hay más casos, y ayer fue uno. Uno en el cual yo llevaba la iniciativa, pero se la cedí a otra persona, la cual decidió porque yo se lo serví en bandeja. Lo acepté, igual que si fuera una votación para decidir hacer un examen en un día u otro. Y es verdad, me ha sido indiferente, la he aceptado. ¿Mejor para mí?, ¡qué voy a saber!, si no sé ni lo que ronda por mi cabeza, como para saber qué es lo mejor.
5 de abril de 2011
Apariencias estrelladas
Paseaba sin saber donde pisaba, ya que no había ninguna farola, yo estaba caminando por la carretera alejándome de aquel pueblo sumido en el silencio. Tenía la sensación de que algo iba a ocurrir, al no ver nada parecía que ese paisaje escondía las más terribles criaturas, cosa estúpida, ya que esa misma mañana había paseado por ese mismo sitio y todo estaba en orden, pero al no ver, al no saber ciertamente lo que hay con tus propios ojos, ese miedo se apodera de ti.
Por fin logré sentarme, tumbarme más bien, y así ver ese gran cielo estrellado, despejado de cualquier contaminación lumínica. Ese cielo que no podemos alcanzar y que nos fascina tanto por esas pequeñas estrellas que lucen incesantemente.
De repente vi una rápida luz que iba de un extremo del cielo al otro, me hizo incorporarme y ponerme a pensar en un deseo, pero ya se había ido.
Casi le pido un deseo a una estrella fugaz, que en realidad es un trozo de roca que no tiene ninguna fuerza divina para concedermelo. Lo bonita que parece y lo que es en realidad...
| Cuidar de las estrellas puede ser un buen castigo |
4 de abril de 2011
Marcas de guerra
Y una gran fuerza me tumbó, fue brusca pero no molesta. No podía moverme, me retorcía pero era un peso mayor… no es que no quisiera, de hecho era placentero, pero solo por oponerme yo decía “no, ¡para!”, pero no lo hizo.
Siempre que me han amarrado de brazos y piernas sin moverme he sentido un agobio interior enorme, sin poder con ello. Y es que necesito sentirme liberada. No puedo estar de brazos cruzados, ni cuando hablo, gesticulo muchísimo porque sino no me expreso como quiero.
Es tan frustrante sentirse maniatada… y ya no de tus extremidades, sino de palabras. Sin saber qué decir ni cómo. Debería ampliar mi vocabulario…mucho mejor, debería saber qué tengo que decir, muchísimo mejor….debería saber qué es lo que quiero.
Ahora con esta metáfora, cada vez que me miro al espejo recuerdo que tengo que sentarme conmigo misma y hablarme, porque yo pienso una cosa y los demás opinan lo contrario…
3 de abril de 2011
Hasta adiós
Cuando entro a una tienda siempre digo "hola", y al marcharme tengo la costumbre de decir "adiós".
A veces se necesita un hasta luego, porque no sabes cuando volverás, y si volverás.
2 de abril de 2011
18
Todo el mundo tiene una grandiosa graduación, siempre que sale de fiesta lo pasa genial, su 15 cumpleaños es algo especial que lo celebra con gran entusiasmo, su boda es por todo lo alto, su primera vez es preciosa, su primer beso es especial, su 18 cumpleaños es genial y lo disfruta como un adulto...
Bien, no es que tenga mucha información, pero por lo que sé, siempre alguna de esas han salido mal. De hecho, casi todas.
Y es que mis 18 no han empezado con muy buen pie. Pero me da igual, no disfruté en MI día, pero sí disfrutaré todos los demás, porque dentro de mí hay fiesta y locura...y saldrá muy pronto, palabra de mayor de edad.
1 de abril de 2011
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