30 de agosto de 2011

¿Y tú?

                                                                                                     No me gusta sentirme atada.
                                          Me encantaría viajar a Londres.
        No me gusta los silencios incómodos.
                                                                        Odio los tiburones.
                                                   Me encanta estar bajo la lluvia con los ojos cerrados.
Me gusta hacer amigos                                                  No está mal poder decir todo con la mirada.
                                               Adoro hablar.
      No me gusta poner nombres a las cosas.                    Odio el término "pesada"          
                 Me gusta contener la risa mientras observo la cara del otro.
                                                                                                                   Me gusta lo complicado.
Me gusta el morado.
                                   Aborrezco el rosa
                                                                       Me entretengo haciendo nudos mientras espero.
                      

                      Y esto es lo que tengo claro esta noche, otro gallo cantará mañana.
                     Pero puedes permitirte el lujo de conocerme mañana, te lo concedo.




29 de agosto de 2011

Politeísta




Hay gente que cree en un solo Dios, que lo mueve todo y que ellos lo mueven todo por él.
Su mente se amuebla perfectamente y sigue las pautas para conseguir un objetivo con argumentos y valores válidos para ellos.
Creía tener desde la base hechas mis ideas, pero ahora me acaban de perder… ideas hay miles, pero que te sorprendan, pierdan y nublen la vista, solo las buenas.
Puedes tomártelo de forma sencilla, no mojarte, y no creer en ninguno de esos Dioses provechosos. Pero me parece muchísimo más interesante crearte uno mismo y seguir ese camino creado por tus propios pensamientos.
Creo ser politeísta ahora mismo, pero aun tengo que encajar las piezas y no sé si creer que puedo.

26 de agosto de 2011

Traviesa Felicidad


Sentada mientras el metro me contoneaba de un lado hacia otro y yo movía las piernas al ritmo de la canción que sonaba en mi reproductor de música, veía como una chica joven mascaba de forma rara, desagradable y exagerada su chicle de la boca.
Enfrente de mí, un hombre sentado con los ojos cerrados, más abajo, su boca en forma de sonrisa. Me ha hecho gracia el que estuviera tan feliz en otro mundo lejos de la tía que no sabía mascar chicle,y me ha pegado la sonrisa.
La mujer de al lado, al verme, le ha dado en la pierna y el hombre se ha despertado, pero mantenía la sonrisa.


A veces hay cosas que te molestan a tu izquierda, que no querrías haberlas visto y que, prefieres no saber que están ahí, pero si a tu derecha tienes una bonita sonrisa, al final, se te termina pegando la felicidad, esa escurridiza sensación de felicidad.



21 de agosto de 2011

Como pez en su pecera


Las ganas van disminuyendo, no sé si porque no me despierta demasiado interés o por qué, pero me recuerda esto al comienzo de algo que me gustó demasiado, y las comparaciones son odiosas.


Tampoco sé si lo averiguaré o solo se creará un inútil charco intacto.


 

19 de agosto de 2011

¿Qué encuentras?


Quiero jugar a un juego.
Y es que hay varios tipos de juegos. Juegos de azar sin más, juegos de cartas de todo tipo, juegos en los que buscas cómo han asesinado a algiuen,juegos de preguntas...
Estos últimos no me gustan nada, las preguntas, el responder una cosa directa y que se califique de buena o mala. Me gusta más rodear la respuesta.
Eso sí,yo siempre juego y hago jugar a los demás. No sé si les gusta, pero yo sigo...esta vez me han pillado jugando, de hecho se anticipa y sabe lo que pienso, cómo y para qué lo hago.
Encontré a un jugador rebelde, y eso no sé si me pone nerviosa o me...pone de otra forma.



15 de agosto de 2011

Impulsos



           Ven...







Eso es lo que necesito, un impulso.

10 de agosto de 2011

Adrenalina necesaria

El otro día monté en moto por primera vez. ¡Qué locura!.
Desde un principio no quería, no desechaba la opción de irme andando, aunque fuera cruzarme un desierto. Pero yo misma, la yo del verano me animó a hacerlo.
Me puse ese incómodo casco con el pelo en la cara y subí de un brinco a la Yamaha azul. Me agarré fuerte, no quería ser torpe, como siempre. Y ahí vi yo la carretera pasar rápida por debajo de mí. El aire azotaba fuerte y cortante.
No fue para tanto.

Hoy, por primera vez, también, he ido al Aquópolis. No me gusta demasiado el agua, pero hay que probar todo en esta vida. Así que con decisión me he tirado por todos los tubos llenos de agua que he podido.
No ha sido para tanto.

Creo que necesito emociones fuertes nuevas. Las antiguas son emocionantes, pero hay que cambiar... aunque cueste y en un principio esté indecisa si lanzarme al vacío o no.