26 de febrero de 2011

Mejor así


No mires al pasado, nada va a cambiar. Los humanos somos realmente idiotas, y por ello hacemos grandes estupideces, que si ahora te pones a pensarlo dices “¡pero cómo pude ser tan lerdo!”.

Recuerdo aquella fría noche. Normal, era un pueblo de Guadalajara en invierno. Un 7 de Diciembre. Por ese camino lleno de piedras y arbustos no había farolas. Nos encaminábamos al castillo, aunque estuviera cerrado y casi derruido nos entusiasmaba la idea de ir por la noche, aunque esto conllevaba peligros.
Todos teníamos miedo en el cuerpo, pero nos hacíamos los fuertes dando sustos a los demás.
Él estaba ahí, tan chulo como de costumbre.
Y llegó el momento decisivo: me preguntaron si quería ir. Mi amiga se quedaba, por lo que me quedé con ella, quitándome las ganas.


También recuerdo la conversación en ese bar, tomándome una coca-cola congelada, la cual no pagué.  Me repateaba no pagarla por lo que le devolví el dinero, pero cuando me fui me siguió para devolvérmelo.


Ahora, solo al ver un texto lleno de faltas de ortografía inimaginables y viendo que sigue siendo el mismo que era hace 4 años, he gritado en mi interior: ¡bendita la hora en la que fui buena amiga!.


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