14 de abril de 2011

El demonio no duerme


Una pequeña voz aterciopelada y tranquila me dice: déjalo pasar... ya está, punto final. Otra cosa se andará y si vuelve será mejor dentro de un tiempo.

En el otro hombro una voz más fuerte me incita a actuar, dejarlo caer...y a ver qué pasa. Esta oportunidad no se tiene siempre y si la respuesta es una negativa, se cortará por lo sano.

¡¡¿QUÉ HAGO?!!, malditas ideas de ángeles y demonios... no sé de qué bando estoy.

1 comentario:

Ester Livingstone dijo...

Si es lo que yo creo que es, debes entenderme más de lo que aparentas...