Por escrito, indirectamente, o incluso, directamente me dicen que puedo dar más de mí.
Estoy acostumbrada a dar si antes recibo, así de egoísta se puede llegar a ser, yéndome bien… hasta que llegó el límite. El límite del desgaste. Producido por el roce incesante de dos cuerpos o por la dejadez de uno de ellos.
Somos humanos, todos necesitamos un respiro de vez en cuando, que nos hace relajarnos y cogerlo después con más ánimo .
Al principio cuesta, pero una vez que estás acostumbrado lo llevas bien, esperando con ansia la vuelta. Con deseo, ganas…
2 comentarios:
Ten cuidado, que esperando te puedes convertir en piedra
y la piedra rompe las tigeras k cortan el papel k te abraza...
Publicar un comentario