Me he encontrado innumerables veces ante la situación de votar en clase un día u otro para el examen, una hora u otra, varios destinos para el viaje de fin de curso...bien, en ninguno de los casos he votado. Me era indiferente, estaba de acuerdo con la mayoría, y cuando salía el resultado me conformaba.
Ya no en clase. Hay más casos, y ayer fue uno. Uno en el cual yo llevaba la iniciativa, pero se la cedí a otra persona, la cual decidió porque yo se lo serví en bandeja. Lo acepté, igual que si fuera una votación para decidir hacer un examen en un día u otro. Y es verdad, me ha sido indiferente, la he aceptado. ¿Mejor para mí?, ¡qué voy a saber!, si no sé ni lo que ronda por mi cabeza, como para saber qué es lo mejor.
1 comentario:
Poco a poco el tiempo ordena lo que está perdido, no te preocupes :)
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