20 de julio de 2011

Ese señor con canas se lo llevó


El inicio del fin. Empezamos por un no, seguimos por unas vacaciones mentales y. por último, el no tener nada material, como un mensaje de texto, para saber que fue verdad. Lo único que quedan son recuerdos, y espero que no afloren de forma fácil.
Ahora solo quedo yo y mi voluntad. ¿Será posible?, lo único que tengo que hacer es cambiar, pero no yo, sino de mentalidad, he empezado, no por el buen camino, pero sí por exteriorizarlo, ahora queda ponerle punto y final, a no ser que una coma se cuele entre tanto texto.

Y es que eras tan adecuado para mí. Lo justo de romántico, la pizca de picante, suficiente de tierno y lo pefecto como para encenderme.

1 comentario:

Ester Livingstone dijo...

pensamientos impuros,
comas inevitables,
posibilidades futuras...
pero no presentes,
asi que despeja esa mente, demente.