14 de marzo de 2011

Película adolescente



No me entiendo. Por cosas insignificantes me indigno de una manera inimaginable, tanto que reacciono de una forma no común.
Y otras... mucho más graves, ni me inmuto. ¿Será verdad que soy insensible?, ¿es que no quiero a las personas?, ¿es que soy egoísta?, ¿me importará alguna vez?, ¿o es que todo esto es porque no he tenido la verdad delante de mí, con ojos mirándome directamente, desmintiendo teorías que me favorecen para transformarlas en otras que me dolerían y con esa atracción magnética que une dos polos opuestos?
No me creo que esté viviendo una escena de una serie/película adolescente, donde la frase mítica es "creo que tenemos que hablar".


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