23 de noviembre de 2010
Perfectamente sorprendida
Es curioso, pensaba que perfecto era aquello que tiene el mayor grado posible en todo, bueno...en casi todo.
Pensaba que era aquello que no se podría mejorar, que todo lo hacía bien.
No me va la perfección. Soy despistada, hasta tal punto de lavarme el pelo con suavizante y no con champú, de irme hasta un sitio para luego pararme a pensar que ese día cerraban. Soy enfadica, hasta por cosas que luego me resultan estúpidas e inútiles, pero como ya he empezado el enfado...lo termino. No me salen las cosas bien, no creo que nada se me de bien.
Conclusión: la perfección no pega conmigo.
Esto es lo que dije ayer, hasta que hoy he visto en la RAE la segunda definición de perfecto: "Que posee el grado máximo de una determinada cualidad o defecto".
Puedo ser perfecta en el despiste que me caracteriza.
Hoy, mi circunstancia se sorprende,se traga las palabras y se replantea las cosas que ayer dijo.
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2 comentarios:
y yo me pregunto... ¿qué cosas se replanteará tu circunstancia esta vez, que haya conseguido que te tragues tus palabras?...
Una cosa muy pequeña y sin importancia, que sino mis palabras no me las trago hm!
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